Lo Que Tu Debes Saber Acerca Del Bautismo De Agua


Dedicación

Este libro es dedicado a Uds., nuestros lectores. Esperamos sinceramente que será una de las bendiciones más ricas y más significativas que jamás han recibidos.

En este libro es contenido uno de los puntos más controverciales del cristianismo del día de hoy. Hallarás que nuestro hermano amado, George L. Pike, trae a luz un entendimiento más claro de lo que las Santas Escrituras intentaron acerca de este sujeto, en vez de lo que el velo intelectual de razonamiento humano enseña, el cual ha cegado tantos de la verdad a través de las edades pasadas y aún hasta este día.

Favor de reconocer que muchas de las declaraciones ilustrativas en este discurso no son intentados de representar citaciones verbatimes de la Santa Biblia, pero son retenidas para preservar la unción y la originalidad de sus contenidos.

Cuando tú lees este mensaje inspirador con mente y corazón amplio, es preciso que el Señor te instilará dentro de ti un entendimiento más vívido para que te goces con el escritor que exclamó que es “gozo inefable y glorioso”.

En que la verdad se está haciendo entendida por la revelación de Jesús Cristo, nos gozamos grandemente, y unimos, como hermanos y hermanas en Cristo, nuestros ministerios individuales como una obra de Dios grande y maravillosa, mediante tales avenidas como televisión, radio, cruzadas, avivamientos de carpa, la página imprimida, misiones, alimentos, amparos, y ropa para los menesterosos y los desamparados, incluyendo muchísimos más, y toda en una base ambos nacional e internacional.

Por tanto que hay almas que ganar al Señor, menesterosos que cuidar, y santos que perfeccionar, este ministerio será extendiéndose en amor con la Palabra prometida de Dios.

Al presente este ministerio está ayudando a la gente en 65 diferentes lenguas extranjeras, y está continuamente recibiendo pedidos para más traducciones en las lenguas extranjeras. También el evangelio se está haciendo disponible a los que tienen desventajas visuales por medio de letras grandes y por Braille.

Pedimos que todos de nuestros lectores oren sinceramente, especialmente para esta obra de fe, para que siga adelantando y predicando el evangelio a toda criatura.

Para los que han contribuido por oración, labor, por sustento financiero, o por cualquier otro modo, quisieramos que esta publicación hable por el Hermano Pike y su esposa la Hermana Betty, y por todo el personal de Pequeña Belén para llevar nuestras sinceras “¡Gracias!” a todos de Uds.

Estos escritos son publicados y distribuidos gratis. Para copias adicionales, escriba a la dirección en la primera página de este librito, afirmando cuantas copias que pueda usar sabiamente.


Lo Que Tu Debes Saber Acerca Del Bautismo De Agua

Jesús dijo, antes de Su partida: “Pedro, a ti te daré las llaves del reino.” ¿Por qué le fueron dadas a Pedro? ¿Por qué? Después del quinto capítulo del libro del Apocalipsis vemos que el primer sello estuvo listo para ser destado. Allí está un libro, Juan lo habiendo visto, y allí está el Anciano de Días, sentado en el trono.

La Biblia enseña que aquel libro fue sellado con siete sellos y que no podía ser abierto. Nadie podía abrirlo. Había una buscada por todo el cielo como decir: “Miguel, ¿puedes abrir el libro?” “¡No!” “Gabriel, ¿puedes tú?” “¡No!” “Elías, Abraham, Moisés, ¿pueden abrir el libro?” “¡No!” Ellos proseguían escudriñando y buscando, y aun los veinticuatro ancianos que se sentaban alrededor del trono no podían abrir el libro. Entonces Juan comenzó a llorar. Se veía como una cosa desesperada en todo lugar. Debajo de la tierra no había ningún hombre en la sepultura hallado digno, y a traves del mundo angélico, nadie fue hallado digno. Nadie en el cielo ni en la tierra, ni angeles ni lo que sea, fue hallado digno de abrir los sellos y mirar en el libro. Entonces Juan dijo: “Lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro.” Se veía desesperado, porque Dios no permitió a Juan a saber que alguien iba a abrir el libro. El dejó que Juan sintiera que el libro no podía ser abierto. ¿Por qué lloraba él tocante el libro? ¡Aquel libro era el libro de redención! Si no podía ser abierto, entonces el Hermano Pike no podría ser salvo, tampoco no podría ser salvo tú, porque la posesión adquerida de que habla Dios, acerca de tú y yo, fue contenida en aquel libro.

La Biblia dice: “No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados hasta el día de la redención.” Así la Biblia nos dice que el sello de Dios está sobre nosotros. Tú puedas decir: “Hermano Pike, ¿qué tiene que ver eso con el libro?” La Biblia dice: “Nuestras cartas sois vosotros, conocidas y leídas por todos los hombres.” La Biblia habla de nosotros diciendo que somos el libro de Dios. También nos dice que los sellos fueron puestos por fuera o detrás del libro. ¿Por qué? Indicó que en este lado del Calvario que fuera un producto acabado en Dios. Dios había cumplido la ley en Cristo Jesús, sellándola con Su propia sangre en el Calvario, trayendo un pacto nuevo para redención. Allí estaba ... sellado en el Calvario, y nadie podía tocarlo.

Ahora bien, estamos en este lado del Calvario, en las Edades de la Iglesia, mirando atrás al libro que ya había estado cerrado. Jesús es el rollo del libro, el Verbo hecho carne; la Ley que es doblada y guardada hasta el Cordero toma el libro y suelta los sellos. Los siete sellos en el lado por fuera del libro son los siete espíritus de Dios delante de Su trono. También representan los siete candeleros de oro que son las siete Edades de la Iglesia, o las iglesias de que Cristo habló. Se refieren a las grandes Edades de la Iglesia porque eran las espaldas de Dios de que la Biblia habló tocante Moisés cuando él dijo: “Te ruego que me muestres tu gloria.” Representaban los sellos del libro. Más o menos Dios decía: “Moisés, conténtate si puedes vislumbrar mis espaldas. Si vieras mi rostro se desintegraría.” Piensen de ello. Moisés no entendió lo que él había pedido. ¿Sabes que la Biblia enseña que la gran luz de Dios es la venida del Anciano de Días, después del milenio de un mil años, y que aun la tierra y el océano se marchitarán, que todos de los montes se marchitarán y que no habrá nada que quede, no más por la apariencia del Anciano de Días?

Bueno, Moisés no tenía ni una idea de lo que él había pedido de Dios. Dios dijo: “Verás mis espaldas.” En otras palabras, Dios dijo: “Te permitiré a ver la parte corporal de Mí que yo hice pecado, la parte que es predestinada de entrar en el mundo y morir en el Calvario. Te permitiré a mirar en aquella parte, pero Moisés, no hay hombre que puede ver mi rostro y vivir.”

¿Qué quería decir Dios?: “No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.” Hermanos y hermanas, aun los montes no pueden ver Su rostro y existir. Nadie puede estar en la presencia de esa gran Luz mas Jesús. La Biblia dice que Dios es la gran Luz que ningún hombre puede acercar. Sin Cristo Ud. desintegraría si Ud. viniera en la presencia de Dios. La Biblia enseña que Cristo Jesús solo, habitando en esa Luz, tiene inmortalidad. Así es que Moisés no sabía lo que él pidió de Dios.

Ahora, vamos a considerar otra vez el Apocalipsis, capítulo cuatro, donde Juan mira al libro y llora. Jesús ya había acabado Su obra y sellado a la iglesia. El libro y todo fue sellado. Toda de la obra de Dios fue acabada y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra, podía desatar ese sello. En la terminación de las Edades de la Iglesia, cuando la Biblia enseña la redención entrando, todos los hombres van a tener la oportunidad de hacerlo, porque Dios quiere que sepan que Jesús tiene la preeminencia sobre todos de nosotros. El es el Alfa y la Omega, el primero y el último. El es el Lirio del Valle, la Estrella Resplandeciente de la Mañana. En Jesús, todo lo es. ¡Aleluya! Así es que vemos aquí como Dios da la preeminencia a Su Hijo.

El dice, en el fondo, a todos de ellos: “¡Aquí está el libro! Lo tengo en Mi mano derecha. ¡Abraham, si tú puedes desatarlo, ven a desatarlo! ¡Moisés, si tú fuistes tan bueno, ven a desatar el libro!” Juan dijo: “Lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro.” En ese momento Uno se adelantó como decir: “Señor, puedo manejar el caso.” El Anciano de Días, sentado allí en el trono, probablemente agarró el libro y no más miró. La Biblia enseña que el Hijo era digno y El se adelantó. Dios es la gran Luz que ningún hombre puede acercar, pero el Cordero se Le acercó a El, tomó el libro, y abrió uno de los sellos. Fue enrollado como un pergamino anciano de aquel día. Uno fue enrollado, entonces otro fue enrollado, y otro y otro, etc. El desató un sello y lo desenrolló. Entonces vino en seguido las Edades de la Iglesia, sellados en el trasero de ese libro; los siete espíritus delante de Dios, las siete lámparas, los siete candeleros. Había los siete espíritus delante de Dios que contienen el misterio de toda humanidad, que contienen la vida, que contienen la redención, y nadie los pudo desatar; pero allí El los desató. ¿Cómo lo hizo? Dios dijo a Pedro, mediante la boca de Su Hijo Jesús: “A ti te daré las llaves del reino.” Luego, Jesús colgó en el Calvario y el velo del templo se rasgó en dos.

¿Qué quiere decir: “El velo se rasgó en dos”? La Biblia enseña que entre Ud. y Dios hay una pared intermedia de separación. Hay un guardar de las ordenanzas divinas de Dios que ningún hombre jamás ha guardado; que aun Moisés no podía guardar. Allí está, la pared intermedia de separación, pero la Biblia dice que cuando Jesús fué al Calvario, El rasgó el velo que hay entre Ud. y Dios. El se colgaba entre el cielo y la tierra, y el velo se rasgó en dos. La Biblia dice que cuando se abrió el sexto sello, el cielo se apartó como un pergamino.

¿Qué era el velo? Era la cortina férrea de muerte que está entre Dios y la humanidad. Nadie jamás había penetrado esa gran cortina. Por eso hice la declaración que la cortina de hierro iba a ser rasgada del todo abierto, porque estamos llegando a la resurrección de los muertos. Porque estamos haciendo eso, entonces la cortina tiene que ser rasgada y los muertos tienen que salir. Rusia, en los tipos, es denotado como el muerto y el frio. Ud. dijera entonces: “¿Cómo pueda ser eso cuando Ud. les refiere como un oso polar?” ¿Jamás ha oído Ud. de como el oso duerme todo el invierno? ¡El está muerto! El duerme todo el invierno y no come nada. No más él duerme hasta que venga la resurrección. El oso denota a los muertos. La gran cortina será rasgada y los muertos saldrán; y hermano, esta es la parte excitadora acerca de eso, no a los de la mente natural, pero a nosotros que somos espirituales. La Biblia dice que ellos van a salir con poder (poder nuclear), y van a sacudir la tierra. Nosotros saldremos con poder espiritual. ¡Aleluya!

Así, vemos la gran cortina de hierro para ser penetrado. La vemos mientras que Dios está a punto de rasgar el velo, que es el Calvario. Ud. dice: “Pero Hermano Pike, eso fue centenares de años pasados.” Ya lo sé, pero apenas estamos principiando a comprender lo que Cristo hizo. Note que en la Edad de Comprensión, Dios da los tipos y sombras para dejar que sepamos lo que está pasando, indicando que cuando algo sucede naturalmente, que hay una cosa espiritual que está a punto de pasar.

Bueno, vamos a mirar a Pedro, habiendo recibido las llaves del reino. El Señor reprendió a los Fariseos y a los Escribas porque ellos habían quitado la llave de ciencia. Ellos la hicieron, y cegaron a la gente del conocimiento verdadero de Dios, porque ellos habían quitado la llave de ciencia, la cual es la Palabra de Dios. Pero Jesús dijo que Pedro le había reconocido a El como Dios. Más o menos, Jesús pudiera haber dicho: “Pedro, tú no dices que soy un Dios, o dos Dioses, o tres Dioses, pero tú sabes que yo soy Dios, y Pedro, por causa de que tú lo sabes esto, yo te doy las llaves del reino. ¡Tú has desvelado el misterio! Has forzado por la cortina, y yo también te digo, que sobre esta Roca edificaré Mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

Allí aconteció cuando Jesús fue colgado allí en el Calvario y el velo se rompió. Luego Juan, unos cuantos años después, en 96 D.C., mientras en exilio en la isla de Patmos, en el Mar Mediterráneo, comenzó a ver la revelación del Calvario. El dijo: “Miré, y he aquí, una puerta abierta en el cielo.” La cortina se abrió. Cuatro mil años habían pasado, y nunca había habido una puerta abierta en el cielo. Y ahora, unos pocos años después del Calvario, Juan estaba en el Espíritu en el día del Señor, y vió una puerta abierta, y Jesús en pie entre el cielo y la tierra.

Por eso la Biblia nos dice que cuando Jesús descendió a la tierra que los hombres se esforzaban para entrar en el reino de Dios, y que también tenemos el poder para entrar en el reino de Dios. Ahora podemos esforzarnos para entrar en el, porque hay una puerta abierta en el cielo. Ud. y yo podemos entrar por esa puerta, pero no podemos hacer juego de religión en hacerlo.

“¡Pedro, a ti te daré las llaves!” ¿Qué es lo que él va a hacer? El va a abrir la puerta. ¿Qué es la puerta? Jesús dijo: “¡Yo soy la puerta! Nadie viene al Padre, sino por Mí. Yo soy la puerta de las ovejas.” Jesús es la puerta llamada “la Hermosa.” Así, Jesús dijo: “Yo soy la puerta.” Y conversando con Pedro, El dijo: “A ti te daré las llaves del reino” (la puerta).

¿Qué va a hacer Pedro? Probablemente él dijo: “Voy a predicar un sermón, y voy a decir a la gente que se bauticen en el nombre de Jesús.” ¡Aleluya! “Y que no hay salvación en ningún otro nombre fuera del nombre Jesús; y que se arrepientan (de sus pecados) y se bauticen en el nombre de Cristo Jesús para la remisión de pecados, porque en ningún otro nombre hay salvación, y no hay otro nombre dado bajo el cielo en que el hombre pueda ser salvo.” Ahora, la Biblia dice que se les añadieron (a la iglesia) como tres mil almas. Así, Pedro los mandó que vengan al charco. ¡Aleluya! Alguien pueda decir: “Bueno, el bautismo no es necesario.” Amigo, el bautismo es una parte de justicia, porque a Juan el Bautista fue dicho: “Así nos conviene a cumplir toda justicia,” cuando él hubo rehusado de bautizar a Jesús. Esto diré. Si Jesús tomó el tiempo para ir al charco, entonces el Presidente tiene tiempo para ir al charco, los doctores y dentistas y todos de ellos tienen el tiempo para ir al charco. Aun los senadores, las estrellas del cine y todos los demás tienen el tiempo de ir para allá si Jesús, el Dios del cielo y de la tierra, tomó Su tiempo para ir.

Cuando Pedro abrió la puerta al reino, tres mil personas pasaron por la puerta y fueron añadidas a la iglesia, porque él tenía las llaves al reino. No solamente la abrió a la gente que se llaman judíos, pero también a la gente gentíl. Mucha gente quieren pasar esto por alto y decir: “¡Pues, Hermano Pike, eso fue para los judíos!” Pero luego Pedro se levantó en una junta y dijo: “Vosotros sabéis como ... Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la Palabra del evangelio y creyesen.” El abrió la puerta al reino de Dios a la casa de Cornelio. Otra vez digo que Pedro abrió la puerta a los gentiles como lo hizo para los judíos. No había diferencia entre ellos.

Después de haber visto la visión en la azotea, Pedro fué con los hombres a su casa y les predicó un sermón, y la Biblia dice que mientras Pedro predicaba el Espíritu Santo cayó sobre ellos y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen. Bueno, mucha gente preguntan: “Hermano Pike, ¿fueron bautizados la gente en el nombre de Jesús?” No, no fueron bautizados hasta que ellos antes habían recibido el Espíritu Santo. Hay otra gente que dijeran: “¡Pues, no pueda recibir el Espíritu Santo sino que antes sea bautizado en el nombre de Jesús!” Pero eso no es lo que la Biblia enseña. ¡Hay que decir lo que la Palabra dice! ¡Nos enseña que mientras Pedro predicaba el evangelio, por fe en Dios, el Espíritu Santo cayó sobre ellos y recibieron el Espíritu Santo! Alguien dijera: “Pues, Hermano Pike, no más cayó sobre ellos.” Pero Pedro dijo: “... que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros.”

Veamos otra vez a las Escrituras. “¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que estos no sean bautizados?” ¡Allí estás, allí! ¡Ahora, míralo! Alguno dijera: “¡Espérate un minuto, gloria a Dios! Yo tengo el Espíritu Santo, y si tengo el Espíritu Santo ¿vas tú a decirme que tengo que ser bautizado?” Sí, porque la Biblia dice: “Así conviene que cumplamos toda justicia.” ¿Somos nosotros los hijos de Dios? ¡Entonces, nos conviene cumplir la justicia de Dios! Otra persona dijera: “Hermano Pike ¿crees que se pueda recibir el Espíritu Santo antes de que se bautiza en el nombre de Jesús?” ¡Es cierto que sí! “¡Bueno, eso lo hace seguro!” alguien dijera: “¡porque si puedes recibir el Espíritu Santo antes de ser bautizado en el nombre de Jesús, eso prueba que no tienes que ser bautizado, porque ya tienes el Espíritu Santo!” Pero eso no es lo que la Biblia enseña. Amigos, dejen que yo les diga algo. Pedro dijo: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesús Cristo.” Pero sólo por cuanto fueron llenos del Espirítu Santo, eso no cambió su fórmula ni su predicación. ¿Por qué no dijo Pedro?: “Ya tienen el Espíritu Santo. ¡Eso lo basta!” No, él habló más como esto: “Bueno, fíjense, ya son llenos del Espíritu Santo, porque Dios se lo dió. Ahora, bautícense en el nombre de Jesús para un testimonio a los de afuera, y con el propósito de cumplir toda justicia.” La Biblia enseña que fueron bautizados.

La Biblia registra que Felipe estaba en Samaria predicando el evangelio y que había sanidades sucediendo. Bueno, ahora vamos en el sendero de sanidades divinas. Alguien dijo: “¡Gloria a Dios, estoy teniendo milagros! ¡Ya tengo a Dios, y no tengo que preocuparme con este bautismo en el nombre de Jesús!” La Biblia enseña que ellos estaban para allá y grandes milagros sucedían. La gente se regocijaba de lo que ellos habían oído y visto por la demostración del evangelio. Grandes cosas acontecían para allá, y otros apóstoles habían venido de Jerusalén para poner manos en el pueblo. ¿Por qué? Para que reciban la plenitud del Espíritu Santo. ¡Milagros o no milagros, tú necesitas el Espíritu Santo! Alguna dijera: “Pues, ¿qué de este nombre de Jesús?” La Biblia enseña que ellos ya habían sido bautizados en el nombre de Jesús. ¿Cómo es eso? Porque Felipe estaba predicando dos cosas. ¿Qué predicaba? El predicaba el bautismo en el nombre de Jesús y el reino de Dios. ¿Por qué predicaba los dos de ellos? ¿Por qué no predicaba sólo el reino de Dios? Porque no se puede entrar en una casa sin una puerta. El estaba diciéndoles acerca del reino de Dios y de la puerta que ya había estado abierta, y de como ellos podían pasar por ella, predicando que el reino de Dios se había acercado.

Amigo amado, hay una puerta. ¿Qué es la puerta? ¡Jesús! “En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” “Y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.” Alguno dijera: “Bueno, yo invoqué el nombre del Señor.” Pero la Biblia enseña que Pablo, quien conocía la Ley de la letra, y que en cuanto a la Ley era irreprensible, era uno de los principales de los hombres religiosos de su día, en hechos y en espíritu. En todo lo que él sabía, ellos le consideraban de ser sobre todos. Cuando Dios se dispuso a salvarlo, sin embargo, El le dijo, más o menos, para ir a la calle que se llama “Derecha”, y que un predicador de santidad le esperaba. Y así, él fué allí, pues Dios le había cegado. El fué, palpeando para su dirección, hasta que Ananías, un predicador de santidad, llegó, quizás temblando como una hoja: “¿Quién eres?” “Soy Saulo de Tarso,” él respondió. “¡Oh, he oído de ti! ¡Oh mí, como tú matas a la gente!” ¿No sabe Ud. que él fue atemorizado? Pablo dijo: “Oí del cielo y hay un cambio.” ¡Gloria a Dios! Ananías haya dicho: “¿Pues, qué quieres aquí?” Pablo quería ser bautizado en el nombre de Jesús. Alguno haya preguntado: “¿No eres tú uno de los escolares Bíblicos, quien fue escogido del vientre de tu madre? ¿No eres tú uno de los elegidos y predestinados, y no tienes que preocuparte con eso? ¿No sabes que vas a hacerte un gran apóstol?” Dios dijo a Pablo que vaya allá para que aquel hombre le bautice porque aconteciera que todo aquel que invocare el nombre del Señor sería salvo. Entonces Pablo fue bautizado, invocando el nombre del Señor. ¡Aleluya! ¡Amén! Eso es lo que la Biblia enseña. ¡Gloria a Dios! Allí estuvo, invocando el nombre del Señor. ¿Qué quería a decir? Fue la misma fórmula, amigo amado, y siempre ha sido la misma. Dios nunca dió otro modo, porque no hay otro.

He dicho esto antes, que en el Antiguo Testamento, todos los que había en el ejército de Israel fueron bautizados en el Mar Rojo. Dios hizo que todos pasen por el agua antes que se hicieron parte del ejército de Israel. ¿Pero por qué fueron bautizados en Moisés? La Biblia dice: “En Moisés.” ¿Por qué? El profeta como a Jesús. El estaba apuntando adelante al tiempo cuando Juan el Bautista vino predicando el evangelio. ¡Aleluya! Alguien haya preguntado: “¿Qué eres tú, Juan?” El haya respondido: “¡Soy un Bautista! Arrepiéntanse de sus pecados y bautícense.” Y así hicieron. ¿Qué tantos de Uds. saben que la palabra ‘Bautista’ quiere decir “uno que bautiza”? Pero amigos, él no hizo como muchos de los predicadores de hoy. El no dijo que: “Ud. es el Senador Jones, y si venga aquí entonces le vamos a bautizar porque Ud. tiene un título más largo que todos los demás.” El dijo: “¡Generación de víboras!” Una generación torcida. Juan haya hablado así como esto: “¿Quién les ha estado predicando el evangelio? ¿Quién les dijo que yo estaba aquí?” Ellos hayan respondido: “Pues, lo hemos oído.” Otra persona dijo: “¡Oh, estas faldas mínimas y estos pantalones de capricho y esta ropa rota en frente no hace daño!” ¿No puedes oir a Juan decir?: “¡Generación de víboras, arréglense antes de unirse con la familia de Dios!” Entonces Juan siguió en predicar. Nota que estoy hablando de un predicador bautista. En el fondo, Juan decía, apuntando a Jesús: “Miren, si piensan que esta predicación es fuerte, pues, no soy digno ni aun quitar el polvo a los pies de El que en realidad va a estar haciendo la predicación. No más los estoy afinando para que cuando El venga, lo conocerán.” Alguien dijo: “Espérate un minuto, Hermano Pike, ¿tú no crees que Jesús predicaba más duro que Juan el Bautista?” Lo leíste allá en el Antiguo Testamento. El dijo: “He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, aun el mensajero del pacto.” Dice que El será como jabón de lavadores y que El los afinará como por fuego. ¿Quién podrá estar en pie en el día de Su venida? Juan, en el fondo, decía: “Sólo estoy afinándolos. Pero espérense hasta que aquel predicador llegue.” “¿Por qué bautizas, Juan?”: ellos preguntaban. El intimaba que él estaba bautizando para el arrepintimiento cuando dijo: “Aquí viene el predicador, crean Uds. en el nombre. Ya viene.” La Biblia dice en el capítulo diecinueve de los Hechos, que aunque ellos se bautizaban según el bautismo de Juan, comoquiera la santidad vino. Eso es lo que la Biblia enseña.

Pablo era el Apóstol a la iglesia gentil. El dijo: “Yo soy apostol de los gentiles; magnifico mi ministerio.” Gente, Pablo dijo: “¿Recibisteis el Espíritu Santo después que creísteis?” Y ellos le dijeron: “Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.” Pablo pueda haber dicho: “Pues, Uds. necesitan un sermón más predicado a Uds.” ¡Aleluya! “Soy uno de esos predicadores del nombre de Jesús, y Uds. fueron bautizados por Juan, según su bautismo.” “Pues ¿no es suficiente? ¡Eso es como Jesús fue bautizado!” Pero Pablo dijo que en aquel tiempo bastó, pero ahora: “Hermanos, bautícense en el nombre de Jesús.” ¿Verdad? Aunque ellos habían sido bautizados por el Bautista, ellos tenían que cambiar de modo de ser, por cuanto los días de santidad ya habían llegado. ¿Verdad que sí? ¡Gloria a Dios!

Tú dices: “Hermano Pike, ¿quiere decirme que la Iglesia de Dios, las Asam bleas, y todas de las gentes Bautistas son equivocados?” Bueno ¿qué es ‘santidad’? La Biblia dice que Dios es el Espíritu de Santidad. Pues ¿qué es ‘Dios’? En el principio era Dios. ¿Quién era Dios? La Palabra (El Verbo). ¿Y qué era ‘El Verbo’? La Biblia dice que el Verbo fue hecho carne. ¿Quién era ‘la carne’? Jesús. ¿Y quién era ‘Jesús’? El Espíritu de Santidad. ¡Gloria a Dios! El Espíritu Santo predicador había venido, predicando el llenamiento del Espíritu Santo, el camino a Dios, el abrir de la puerta. ¡La puerta ya había sido abierta! El velo ya había sido rasgado. Ellos estaban dispuestos a desatar los sellos en el lado atrás del libro. Y la Biblia enseña que cuando Pedro les predicaba el sermón, que fueron bautizados de nuevo en el nombre de Cristo Jesús y el Espíritu Santo vino sobre ellos y hablaban con lenguas. Por eso algunos de los Bautistas están hablando en las lenguas. ¿Sabe Ud. que hay Iglesias Bautistas que en este tiempo están teniendo un “aguacero” espiritual y la gente están siendo llenados del Espíritu Santo? Esos predicadores Bautistas están saltando y hablando con lenguas porque ellos han aprendido acerca del Espíritu Santo. Alguno pueda decir: “Pues Hermano Pike, ¿crees tú que lo recibieron sin ser bautizado en el nombre de Jesús?” ¡Ciertamente lo creo! Y las primeras noticias que oye, ellos van a estar procurando el bautismo en el nombre de Jesús, porque la Biblia dice: “El (el Espíritu Santo) os guiará a toda la verdad y justicia.” Bueno, tú dices: “Hermano Pike, si tú recibiste el Espíritu Santo antes de ser bautizado en el nombre de Jesús ¿no crees tú que ya tienes el Espíritu Santo si o no que te bautices en el nombre de Jesús? ¿Y qué vas a hacer con toda de la gente que reciben el Espíritu Santo y ellos no serán bautizados en el nombre de Jesús?” No tenemos que hacer nado con ellos porque no recibieron el Espíritu Santo. Gente que te dicen que ya tienen el Espíritu Santo pero no seguirán en ser bautizados en el nombre de Jesús no saben nada del Espíritu Santo. ¿Verdad? Hay un Espíritu, eso es el Espíritu de Dios, y la Biblia dice que si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de El. ¿Qué clase de espíritu es eso? El Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo, que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria. Entonces si una persona tiene la real, genuina, piadoso Espíritu Santo, entonces ¿qué va a hacer ese Espíritu Santo? Lo guiará a él a toda la verdad y justicia. ¿Y qué es esa justicia? Es como uno de nuestros hermanos, un predicador de las Asambleas de Dios, cuando él recibió el Espíritu Santo, lo guió derecho en el bautismo en el nombre de Jesús. ¡Amén! He visto predicadores Bautistas, y predicadores de las Asambleas de Dios, y predicadores de la Iglesia de Dios que hicieron lo mismo. Todas clases de predicadores lo hicieron. ¡Aleluya! Nuestro Hermano Alberto Gonzales era Católico, pero cuando él recibió el Espíritu Santo, él fue bautizado en el nombre de Cristo Jesús. ¿Por qué? Deja que yo te diga que cuando tú recibes el Espíritu Santo, El te pondrá en libertad. Bueno, tú seas un creyente, no lo disputo a eso, pero en que tú eres un creyente, Pablo preguntó: “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?” ¿Lo recibisteis? Tú eres un creyente y es bueno, pero ¿has recibido el Espíritu Santo? La Biblia no dice que tú eres de El porque creíste. Pero dice: “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?” Tú no eres de El sino que tienes Su Espíritu. Acuérdate, Jesús enseñó que muchos son los llamados, pero pocos los escogidos. Así entonces esto quiere decir que la gente que están en las iglesias denominacionales por todo el mundo, cuando ellos reciben el Espíritu Santo de Dios, ellos sí serán bautizados en el nombre de Jesús. Ahora bien, si ellos no serán bautizados en el nombre de Jesús cuando aprenden de eso, entonces Dios los entregará a una mente reprobada para que vayan con el modo carismático de vivir, evitando la verdad entera de la Palabra de Dios. Pero sin embargo, mucha de la gente carismática llegarán al bautismo en el nombre de Jesús.

Estoy hablando acerca de la Palabra de Dios. ¡Aleluya! ¡Es para todos! Jesús dijo: “Lo que digo a ustedes, lo digo a todos.” Comienza en Jerusalém y luego hasta lo último de la tierra. Alguien dijo: “No puedo entender por qué el fin no ha llegado ya.” Es por causa de que el evangelio del reino todavía no ha llegado en las últimas partes, ¡pero sí lo va a hacer! En toda ocasión que Dios levanta uno de estos hombres que quiere comprometer con los modos trinitarios de vivir; y cuando ellos empiecen a pensar de dinero y de como ellos nunca van a heredar ese lugar muy alto ni van a tener todo de ese dinero, fama, y popularidad, entonces ellos comprometen y atraen todos de los hermanos en pos de ellos. Pero amigo amable, yo no tengo planes de hacerlo. Yo creo en un sólo evangelio por ti, un sólo evangelio por mí, y un sólo por todos. ¡Y todo en el nombre de Jesús!

Alguien dijo: “Es Ud. uno de los ‘Sólo Jesús’?” Pues soy sólo de Jesús. ¡Aleluya! ¡Gloria de Dios! Alguien dijo: “Pues quiero disputarlo contigo.” Bueno, vamos a escoger nuestro texto refiriéndose al monte. La Biblia enseña que Pedro, Jacobo, y Juan subieron al monte, y allí se puso Jesús, Moisés y Elías. Entonces Pedro dijo: “Hagamos aquí tres pabellones.” Entonces una voz del cielo respondió como decir que iban a hacer no más uno. Creemos en unidad. ¡Olvídate de los dos otros tabernáculos y seguimos adelante! ¡No somos trinitarios! Dios decía: “Este es Mi Hijo amado, en Quien tengo complacencia a morar;” implicando que no más vamos a edificar uno. Entonces Moisés y Elías se fueron y allí estaba Jesús solo.

Así entonces, no más hay un evangelio, y ese es en el nombre de Cristo Jesús. Bueno, no hay nadie en el Antiguo Testamento que fue bautizado en cualquier otro modo sino en el Mar Rojo a Moisés, y luego por Juan el Bautista a Jesús. El bautismo a Moisés apuntaba al profeta como Moisés, quien era Jesús. Todo señaló a Jesús. Entonces se halla por todo el Nuevo Testamento que no había nadie que jamás fue bautizado por cualquier otro modo, sino en el nombre de Jesús. No sucedió hasta 325 D.C. cuando el Credo Niceo se estableció por la Iglesia Católica que comenzaban bautizando usando los títulos de Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Quiero decirte algo, y escúchame muy atento. Cuando el Señor hablaba en Mateo capítulo 28, y dijo: “Id ... bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;” este fue Jesús que estaba hablando. Compruébalo. El apenas había resucitado de los muertos. Judas había cometido el suicidio, y no había nadie allí sino los once apóstoles, porque la Biblia nos dice que antes de Su ascensión, El escogió un lugar en que El debía encontrárselos con ellos. Ellos se pararon allí mientras que Jesús dijo: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.” ¿Por qué dijo eso? Por causa de la voz que dijo: “A El oíd.” ¡No más uno! Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.” Y la Biblia nos dice que Jesús en seguida les dijo que vayan a Jerusalén y se queden allí hasta que fueron investidos de poder desde lo alto. Esos mismo once apóstoles volvieron a Jerusalén, el camino de un día de reposo y entraron al aposento alto. Allí ellos ayunaban y oraban hasta que el poderoso Espíritu Santo se les apareció en lenguas repartidas como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos, y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu Santo les daba que hablasen.

Tenemos disponible una enseñanza revelacional que nos dice por qué el Espíritu Santo vino en lenguas repartidas. Acuérdate que en el Antiguo Testamento la pezuña hendida (como la lengua repartida) tenía que ver con lo que era limpia. Ellos podían comer lo que era hendida, porque era limpia. Bueno, sobre los discípulos se les apareció una lengua repartida de fuego. Quiero que comprendas esto. Aquí están, cerquita al aposento alto, donde había varones piadosos, todos judíos, de todas las naciones bajo el cielo, y el Hermano Pedro se hizo tan lleno del Espíritu Santo que él se levantó en medio de todos. Había medos, partos, elamitas, los que habitaban en Mesopotamia, etc. Todos de estos grandes pueblos estuvieron presentes cuando Pedro se puso en pie y predicaba ese grande mensaje. ¿Qué clase de mensaje predicaba él? El decía: “Tienen que arrepentirse, porque por manos de inicuos prendieron y crucificaron el Señor de gloria, pero confío que lo hicieron por ignorancia.” Entonces ellos dijeron: “¿Qué haremos, Pedro?” Como decir: “¡Pedro, tú tienes las llaves al reino, ahora establézcanos una igleisa!” La Primera Iglesia, no la Segunda Iglesia. Ahora estamos hablando acerca de la Primera Iglesia. Y Pedro les dijo, en Hechos 2:38-39: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesús Cristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.” ¡Toda persona! ¡No enfrentes el trono de juicio del Dios viviente y se para ante el Dios enojado del cielo y de la tierra sin ser bautizado en el nombre de Su Hijo amado! ¡No lo hagas! Nadie puede escapar. El cortó el mundo entero y salvó no más Noé antes que El comprometió una jota. Ni una jota ni una tilde pasará, por cuanto todo ha de cumplirse. No hay otro nombre bajo el cielo en que los hombres pueden ser salvos. ¿Por qué es que Pedro les dijo a la gente que se bauticen en el nombre de Jesús? ¿No lo ves? Ahora, míralo. Estos filósofos y estos grandes escolares Bíblicos piensan que tienen todo resuelto por cuanto asistieron la escuela y la universidad. Ellos han topado las cabezas por años, sólo para salir más ignorante que antes que entraron, motivo de que no escuchaban al Espíritu de Dios cuando la Biblia dice: “No te apoyes a tu propio entendimiento.”

Las Santas Escrituras fueron escritas de hombres bajo la inspiración de Dios, y deben ser interpretadas del mismo modo, porque mientras los doctores se paran en pelillos teológicos tocante lo que es inspirado y lo que no es inspirado, la gente están muriendo y yendo al infierno. ¿Puede Ud. imaginar unos de los apóstoles diciendo?: “Pedro, ¿qué haces? Tú sabes que el Señor nos dijo que bauticemos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Pedro, ¡tú sabes que El te lo dijo! ¡Yo estaba allí cuando El te lo dijo!” La Biblia enseña que no hicieron eso, pero que todos de ellos estaban de acuerdo con Pedro. La Biblia nos dice que le llamaban la “Doctrina de los Apóstoles.” Pablo dijo: “Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesús Cristo.” ¿Qué fundamento es? La Biblia dice que Abraham esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo architecto y constructor es Dios. Pablo refiere a cuando ellos procuraban aquella ciudad, la nueva Jerusalén que desciende del cielo. Cuando buscaban esos cimientos, hallaron a Pedro, a Santiago, a Juan, y a los otros. Jesús ponía el fundamento de aquella ciudad, y ustedes, como piedras vivas, tienen que ser edificados sobre ello. Entonces no trates de poner otro fundamento. Eso es el único fundamento de la iglesia.

Alguien pueda decir: “Pedro, ¿por qué hizo eso? ¿No sabes tú que quebraste todo mandamiento en la Biblia? ¿No sabes que te has hecho un renegado, y que tú has violado la Palabra del Dios Todopoderso? Jesús, el Cristo resucitado, te dijo que bautices en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo, y tú fuiste allá y bautizabas tres mil personas en el nombre de Cristo Jesús.” Ahora bien, amigos, hay algo que está pasando. Pues ¿por qué lo hizo Pedro así? El lo hizo así por cuanto era la revelación de lo que Jesús dijo en Mateo capítulo 28; y yo lo declaro hoy, como siempre lo he declarado, que reto cualquiera persona que hay en el mundo, no hago caso si es doctor de divinidad o quienquiera que sea, de probar que sea de otro modo. En Mateo 28:19 cuando Jesús dió la comisión a bautizar, El indicaba que bauticen en el nombre de Cristo Jesús para la remisión de pecado, porque ese es el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. La Biblia dice que un niño nos es nacido, Hijo nos es dado, y el prinicpado sobre Su hombro; y se llamará Su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz, y Jesús dijo que El vino en el nombre de Su Padre, por cuanto El vino en el nombre Jesús. El dijo: “Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.” Jesús verificó esto un poco más en la Escritura, cuando El dijo: “Yo los guardaba en Tu nombre.” En el fondo, Dios decía: “Hijo, por cuanto los has guardado en Mi nombre, yo te daré otro nombre que nadie sabe, mas a él que quieras revelarlo.” La Biblia dice que un Hijo nacerá, y El llamó Su nombre Jesús. El vino en el nombre del Padre, le pusieron por nombre Jesús, y Jesús dijo que cuando el Espíritu Santo venga, el Padre le enviará en Mi nombre, lo cual es el nombre Jesús. El dijo que bauticemos en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo; no en los nombres plurales, pero en el nombre singular, el nombre del Padre, Hijo, y Espíritu Santo, el cual es Jesús. ¡Aleluya! No hay otro nombre bajo los cielos, dado a los hombres, en que es necesario ser salvo. No hay salvación en ningún otro nombre. Pedro y los otros apóstoles o se cumplieron Mateo 28:19 cuando ellos establecieron la primera iglesia, o de otro modo esas palabras nunca, en ningún tiempo en la Biblia se cumplieron, porque no hay registro donde jamás lo hicieron en cualquier otro modo. Si Pedro y los apóstoles quebrantaron el mando de Cristo Jesús, entonces mejor que tiremos la Biblia y nos olvidemos de predicar el evangelio, porque todos de nosotros somos un grupo de reprobados.

Alguien pueda decir: “¿Qué de los Doctores de Filosofía? Yo lo creo igual como ellos.” ¿Por qué creyeras tal cosa tan ignorante? Pablo dijo: “¡No quiero, hermanos, que ignoréis!” Poniéndote ante el rostro del Dios Todopoderoso, bien pongas una navaja a tu garganta, cuando la Palabra de Dios dice enfáticamente que en ningún otro nombre hay salvación, mas en el nombre Jesús. Entonces, tú comprometes y te haces una hipócrita, tratando de evitar la Palabra. ¡El diablo y su pandilla no hacen caso qué tanto que vayas a la iglesia o que pagues tus diezmos! ¡Todas clases de gente hacen eso! A él no le importa con qué frecuencia que dices: “¡Gloria a Dios! ¡Gloria al Señor! ¡Gloria a todo!” Lo que el diablo no quiere en la iglesia es cuando tú comiences a hablar acerca del nombre de Jesús. Si compruebas las iglesias hallarás que en casi todas de las iglesias denominacionales el nombre Jesús casi nunca se menciona. ¿Cómo no? Es por causa de que la Biblia enseña que los diablos serán echados fuera en Su nombre, y no se puede hablar acerca del nombre de Jesús y al mismo tiempo tener una casa llena de demonios, porque ellos saldrán a la carrera de aprisa. ¡Por eso ellos no se quedan cerca de Pequeña Belén, porque creemos en el nombre Jesús! ¡Aleluya! Alabamos y ensalzamos Su nombre, para que la gente hallen salvación. Jesús es la puerta que Juan vió en el cielo, y El es el único que puede desatar los sellos. O Pedro cumplió las palabras de Dios o ellas nunca se cumplieron. ¡Pedro no quebrantó la Palabra de Dios! Entonces ¿quiénes son estos que te dicen que debes ser bautizado de otro modo? Ellos son las hijas de la gran ramera de que el libro del Apocalipsis se habla. Vemos, como prueba de eso, que por establecer el Credo Niceo, los poderes Romanos extirparon la doctrina de los apóstoles. Vaya a su librería a comprobarlo. El bautismo en el nombre de Jesús no era contrario a la doctrina de los apóstoles, pero cuando la Iglesia Romana estableció el Credo Niceo, ellos descartaron la doctrina de los apóstoles por cuanto no tenían una revelación de Dios. Ellos mataban todos de los apóstoles, y no había un verdadero predicador de Dios para instruirlos, y a los que sí eran verdaderos ellos no creían. Bueno, esto persistía por la Época de Ocsuridad. Se llama la Época de Oscuridad porque Dios no daba luz de la verdad. En que no era el evangelio verdadero Dios se retiraba. No había luz porque no había nombre de Jesús, pero en el año de 1517, cuando Martin Lutero principió a predicar lo más mejor que él sabía, entonces Dios comenzó a honrarlo, porque él había puesto su arco a tirar derecho al nombre de Jesús para traerlo de nuevo a poder. La Biblia declara que Dios restituirá los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta ... “Yo restituiré”: dice el Señor; y gradualmente El los ha restaurado desde el día de Martin Lutero hasta la presente, hasta que El se vuelva y aquel niño es nacido. El tiene que tener un nombre, y yo digo: “Llámale Jesús;” porque la Biblia dice que cuando El nació, fueron mandados que Le llamen Jesús. ¿Eres tú ese niño, el cual es hueso de Su hueso y carne de Su carne? ¡Perdamos nuestra propia identidad y Le llamemos Jesús! La Biblia habla de los que son llamados por Su nombre. Si invocan Su nombre, entonces El oirá desde los cielos y sanará su tierra. Vemos esta iglesia mundana con las grandes igelsias denominacionales, y se ha hecho una gran chapucería. Dios nunca las va a oír desde el cielo. Si El dice: “¡Ayunad!”; entonces ellos dicen: “Ayunamos pero no nos oíste.” Amigo, puedes ayunar hasta que tu lengua se cuelga, pero no lo va a realizar. Tienes que invocar el nombre de Su Hijo amable. ¡Gloria a Dios! ¡Y así, el gobierno está en una condición arruinado; la maternidad es perdida, la paternidad es perdida, la niñez es perdida! ¡Se han vueltos en bohemios, hípis, y todo lo demás! ¡Todo es perdido! Solamente una cosa estaba permaneciendo, esa fue la iglesia, pero ya esa es perdida también. No hay nada que duraba, sino el cuerpo del Señor Jesús Cristo. ¿Y quién es mi esposa? Mi cuerpo no más es dos, pero es mi propio cuerpo, aun mi carne, la cual es el misterio respecto a la cabeza y los miembros de Cristo en la iglesia. Este cuerpo tiene una cabeza con muchos miembros.

Entonces, la única verdad es el nombre de Jesús. No hay otra iglesia verdadera. Tú puedas decir: “Hermano Pike, ¿por qué permitió Dios que sucediera como hizo con las iglesias denominacionales del mundo? Es como lo he dicho tantas veces. Déjame ilustrarlo así como esto. Si vas a criar polluelos, tienes que tener pienso iniciador, o los ahogarás hasta que mueran cuando comen maiz entero. También vas a necesitar una cerca en derredor de ellos. Hablando espiritualmente, puedes llamar estas cercas la Bautista, la Metodista, la Presbiteriana, o quizás la Iglesia de Dios, o cualquiera que te guste, pero amigo, duspués que los polluelos empollan vas a tener que seguir en separarlos mientras crecen, porque cuando lleguen a un tamaño de un ave para asar, luego van a pisotear sobre los pequeños y morirán. Y cuando consigues unas gallinas grandes que pueden aletear las alas o un gallo grande cuando su cresta es crecido y que puede cantar y pavonearse en el corral, entonces mejor que los separes de los pequeños porque son inclinados a dañarlos aunque no lo hacen por propósito. ¡Gloria a Dios!

Alguien pueda decir: “¿Por qué dijiste eso?” Por eso el Señor reprendió a Pedro con un gallo. ¡Amén! El reprendió a Balaam con un burro, y aun el burro tenía más entendimiento espiritualmente que Balaam. Entonces, hay una cosa que es necesaria que nos acordemos, gente, y esa es que va a ser del modo de Dios, o no va a ser de otro modo. Tú puedes ser cabezudo y rebelde y decir: “Soy de esto o soy de eso, y creo esto, o voy a ser como esto,” y como un resultado, vas a morir e ir al infierno motivo de lo que tú vas a hacer. Acuérdate que en el día del juicio el Hermano Pike va a estar allí parado, mirándote, y tú oirás estas mismas palabras de Dios porque Dios nunca cambia. El es el mismo, ayer, hoy, y para siempre. Alguien pueda decir: “¡No más espera hasta que lleguemos allí, Hermano Pike, y entonces vamos a ver que arrepentido que tú serás cuando Dios me mira a mí y luego te mira a ti!” No amigo, no habrá ni unos días como eso, porque Dios es la Palabra, y El nunca cambiará. La Biblia enseña que el que Dios envía, la Palabra de Dios hablará, y el que recibe a él que Dios envió, también recibe a Mí (Cristo), y el que rehusa a él que Dios envió, también rehusa a Mí (Cristo). También, la Biblia enseña que todo lo que ates en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra será desatado en el cielo. Acuérdate, ahora, que la remisión de pecado se recibe en el nombre de Jesús, porque somos instruidos que la remisión será predicada en Su nombre.

Entonces, no hay remisión en ningún otro nombre. Ahora bien, la Biblia en seña que el agua es para la remisión de pecados porque ellos se bautizaban usando el nombre en que la remisión se halla. La Biblia dice: “A quienes remitiereis los pecados.” Y así, puedes unirlos y aprenderás que el predicador es el que hace el remitir. “Como me envió el Padre, así también yo os envío. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos. Todo lo que atares en la tierra, será atado en el cielo.” Tú no vas a hacer nada de un modo diferente. En el cielo será exactamente como es establecido en la tierra, porque El dijo: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Va a ser igual. Por lo tanto, el predicador es el que hace el remitir, el agua es el modo por el cual la remisión viene, y la remisión viene en el nombre de Jesús, no en los títulos de Padre, Hijo, y Espíritu Santo, mas en el nombre Jesús, el cual es el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. ¡Cuando un hombre te bautiza y dice: “Te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo,” y te levanta del agua, entonces él te ha dicho una mentira! El no te bautizó en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, porque si él te hubiera bautizado en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, entonces él hubiera dicho: “Te bautizo en el nombre de Jesús Cristo para perdón de los pecados,” y luego te hubiera levantado del agua. Entonces, vemos que toda de la gente que hacen estas cosas son los enemigos de Dios. La Biblia nos enseña que será tan semejante que engañaría aun a los elegidos si fuere posible. Pero amigo no será posible, porque los justos van a entenderlo, pero el resto del mundo no lo van. Alguno dijo: “Hermano Pike, ¿quieres decir que todos de mis amigos y vecinos y de mis predicadores ...?” Sí, Señor, todos, incluyendo tu abuelito y tu abuelita, parientes, amigos y todos los demás, si ellos lo creen de otro modo, todos son equivocados. La Biblia enseña que la Palabra de Dios es verdadera y que todo hombre sea mentiroso. Es cierto que no voy a preocuparme acerca de mis amigos, vecinos, o cualquier otra persona, y luego morir e ir al infierno por causa de alguien que no va a creer la verdad. Voy a guardar la Palabra de Dios, amigos.

Ahora bien, si estoy loco, es para Dios. Pablo dijo: “No se ha hecho esto en algún rincón.” Trato de alcanzar tu alma porque te amo. Hay centenares y millares de gente que van a leer este mensaje, pero hermanos, tiene que ser correcto y tiene que ser recto. En el día del juicio voy a tener que responder a Dios, y voy a ir al infierno si yo añado o quito de la Palabra de Dios. Esto es como la Palabra lo enseña. Yo te quiero, pero deja que tu propia sangre esté sobre tu propia cabeza si no recibes esto, porque yo seré sin culpa de tu sangre. La Biblia enseña que si veo la espada venir y no te aviso, entonces El demandará tu sangre de mi mano. Te amonestaba en el nombre de Jesús, y ya la sangre no está en mis manos, pero está en tu cabeza, y si tú no obedecieras la amonestación, entonces en el día del juicio estaré libre de tu sangre. El Señor me mostró en una visión una noche donde yo tenía sangre en mis manos, y yo dije: “Dios mío, ¿qué es esto?” El me dijo: “Predica el evangelio o tendrás sangre en tus manos.” El me instruyó a predicar el evangelio, y predico el evangelio porque no quiero sangre en mis manos. Y así no añadas ni quites de ello. Dilo como es. ¡Aleluya! Tú dices: “Hermano Pike, ¿por qué es tan claro ahora mientras que no lo ha sido en los tiempos pasados?” Es por causa de que el hijo nace ahora y es el tiempo darle nombre. Si tú vas a casarte, entonces tendrás que tomar Su nombre, y ya mero estamos al final del sendero. La Biblia dice: “Sucederá que al caer la tarde habrá luz.” Y así esta es la luz de la tarde, y ya principia a brillar, y cuando toda luz o revelación viene Dios requiere algo, cuando viene el Espíritu precioso del Dios viviente. Esta es la Palabra de Dios. Tú no negarás eso. ¿Verdad? Si esta es la Palabra de Dios, y la Biblia dice que Jesús es el Verbo, entonces ¿quién es el Espíritu Santo? El es el Espíritu de Jesús. Tú preguntes: “¿Cómo sabes eso?” Yo sé porque la Biblia dice que El es el Espíritu de la Verdad. ¿Y qué es lo que Dios llama la verdad? El dijo: “Mis palabras son verdaderas.” ¿Quién es la Palabra (el Verbo) fuera de Dios?

Es como si tú tomaras un metal que no es procesado o elementos que están en la tierra sin forma, y tú lo piensas como es el Padre, porque El nunca se ha limitado a un modo humano de pensar. Nadie en cualquier tiempo había formado a Dios en su mente. Ahora bien, miremos por los tipos y sombras a los elementos no preparados. Levántalos y ¿qué ves? Dios tomó a Sí, los elementos no procesados, y los derramó en Jesús, el molde. Exactamente como construyeras un molde para un automóvil o cualquier tipo de molde, El derramó estos elementos en un molde humano que se llama Jesús. La plenitud de Dios Mismo se derramó en ese molde Jesús, y el fuego de Dios lo calentaba, y Dios se personificó. Para treintitres años en la tierra, El se personificaba en un molde llamado Jesús, Quien era el Hijo de Dios, y los hombres Le vieron y Le comprendieron a Dios en el molde de su mente. Mirándole hacer el bien en todo lugar, ellos comprendían quien El era, lo que El era, y qué clase de Dios El era, Sus característicos, y lo que El hace. Esto se había hecho en Cristo. Entonces Dios colgó el molde en el Calvario, e hindió el molde abierto, exactamente como hicieras a cualquier molde cuando acabas de moldear una imagen. Luego el precioso Espíritu Santo de Dios salió. El era el Espíritu vivificador, el Cristo, y el último hombre Adán, y El está aquí hoy. Hoy día no Le referimos como un Espíritu en esa manera, porque Le referimos a El como el Espíritu Santo no personificado. Hoy, El es una personificación, que quiere decir una Fantasma. Cuando uno personifica un espíritu, se hace una fantasma. La Versión del Rey Jaime Le riende a El como una fantasma después del Calvario, que quiere decir que El es una imagen que salió de un cuerpo humano. El molde se abrió y salió el Espíritu Santo. Entonces, ¿Quién es el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo? Son todos el mismo Dios. ¿Quién es El que Le proyecta? El es el único molde llamado el Hijo de Dios, la plenitud de la Deidad corporalmente. Eso quiere decir que no hay otro cuerpo humano de la Deidad, no hay otra forma para la Deidad, sino El Mismo.

¡Eschuchen, gente! Cuando llegan al cielo, acuérdense de esto. No van a ver a Dios sentado en un trono y Jesús sentado en otro trono, y el Espíritu Santo sentado en otro trono. No van a ver eso en el cielo. Algunos de Uds. digan: “¡Dános Escritura para eso!” Bueno, la Biblia dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en Mi trono, así como Yo he vencido, y me he sentado con Mi Padre en Su trono.” Noten que no dice que El iba a sentarse en el trono al lado de Su Padre, no dice en el segundo trono, mas en el trono con Su Padre, porque Jesús dijo: “Yo y el Padre uno somos.”

Esto quiere decir que Cristo Jesús tenía un cuerpo humano en que El era el Hijo de Dios. En que Dios es un Espíritu Eterno, entonces la única imagen humana o personaje que El tiene es la imagen del Hijo de Dios, y El mora en ese, mirándote por la sangre de Su Hijo. Jesús dijo: “Si no creéis que Yo soy, en vuestros pecados moriréis.”

Bueno, así lo vemos - Un Dios, el Espíritu Eterno, Quien ha pasado por el proceso para manifestarse a los seres humanos, y en que El reina sobre los seres humanos en Su reino, por lo tanto El tiene que ser un ser humano también para que reine sobre Su reino. Por lo tanto, el jefe de los seres humanos se está probando a Sí mismo de ser el campeón sobre todas de las cosas, para que El atraiga la admiración de todos los seres humanos como su rey de ellos, y El está poniendo Su Espíritu en la forma de Su personificación preciosa, la cual es el Espíritu Santo espiritual, en nuestro corazón para que reflejemos a Dios. Esto significa que el Espíritu Santo es el Espíritu de la Palabra. Si El es el Espíritu de la Palabra, entonces la Biblia dice: “Cuando venga el Consolador (el Espíritu Santo), El dará testimonio acerca de Mí.” Eso es lo que Jesús dijo, y eso es la Palabra.

El Espíritu testificará de la Palabra. Si tienes el Espíritu en tu corazón, El va a testificar de Su Palabra. Si El no testifica de la Palabra por causarte de bautizarte en el nombre de Jesús, y de vivir una vida de santidad, y de cubrir tu desnudez, y de salir de los modos del mundo, entonces es cierto que no tienes de Su Espíritu. La Palabra enseña que si no tienes Su Espíritu, entonces no eres de El. Tienes que tener el Espíritu de la Palabra, porque El es el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad. La Biblia enseña que cuando El, el Espíritu de la Palabra o de la verdad, ha venido, que El testificará de la Palabra en tu corazón, en obras tanto como en dichos. Dios nos ha predestinado a conformarnos a la imagen de Su Hijo, el cual es el Verbo. La Biblia enseña que si uno tiene el Hijo, entonces él no tiene que preocuparse con tener el Padre. “El que tiene el Hijo, él tiene el Padre.” No puedes recibir al Padre y luego recibir al Hijo, porque el Padre no puede venir a ti sino El viene por el Hijo. Hay que tener el nombre de Jesús.

Amigos, quizás no crean esto, pero hay una cosa que Dios estima más que Su nombre, y esa es la Palabra, la cual es el Espíritu de verdad. Aun alguna gente del nombre de Jesús han extraviado en enseñanzas de “Sólo Jesús”, y muchos de ellos son muy equivocados y confundidos. Uno puede decir: “el nombre de Jesús”, todo lo que quiere, y bautizarse en el nombre de Jesús todo lo que quiere, pero amigos, si él no tiene el verdadero Espíritu Santo de Dios, que le da la caridad y le hace conformarse a la real santidad de los tiempos viejos, entonces él no tiene nada. Uno puede bautizarse en todo charco de agua que hay en el campo, pero eso no prueba que lo tiene. Si no tienes Su Espíritu, entonces no eres nada.

¿No entiendes cómo todo del mundo religioso se unirá en un grupo? Será motivo de que fueron engañados. Tú dices: “¿No crees tú que Dios está en esos cuerpos religiosos”? En tiempo pasado El sí estaba, pero ahora El ha pasado por esos cuerpos, como la vida que pasa por un tallo de maiz. La vida sube el tallo y pasa por las hojas, hasta que llega a la madurez. ¿Jamás has notado que cuando la vida sube por el tallo y entra la mazorca, y luego entra el grano que hace la mazorca, que después de esto el resto del tallo muere? La vida lo sale. Tú ves que la vida está saliendo de todos de los cuerpos denominacionales. Ahora mismo están muriendo, y se están marchitando porque es el tiempo de la mies. Toda de la vida ya pasó por ellos, porque ya han acabado su trabajo. Se han hecho la jaula de toda ave inmunda y aborrecible, y Dios los está rechazando. Ahora toda de la vida buena y la gente buena se están tamizando, y lo que queda es mucha formalidad y mundanería. Todavía piensan que tienen a Dios, pero aun los judíos creen que han tenido a Dios por todos de estos años pero más bien es obvío que Dios ya los rechazó, por cuanto no han tenido nada más que problemas. ¿También eres culpable de rechazar la Palabra de Dios? Crea en el Señor Jesús Cristo hoy y sea salvo. Que Dios le bendiga es mi oración.

Por el Rev. George Leon Pike Sr.