El Fruto De Sus Pensamientos


Introducción

Durante las cuatro décadas pasadas el Hermano George L. Pike ha predicado miles de mensajes acerca de la Revelación de Jesús Cristo. Por medio de audio, video y facilidades para publicaciones, él también ha bendecido las vidas de gente a través del mundo entero, sin mencionar las veces inumerables cuando él ministró las cosas profundas de Dios por todas partes a grupos pequeños de hermanos, las cuales no fueron grabados por audio ni por cinta de video, pero solamente grabados en los corazones de los que eran bastante afortunados para echar un vistazo en aquel otro mundo.

Es difícil para nosotros escoger cual sermón que quisieramos transcribir y poner en la forma de un libro. Es como pasar por una bella galería de arte de obras maestras y por decidir en aquel momento cual que quisiera compartir con los de afuera que nunca hayan visto tales cosas.

“El Fruto De Sus Pensamientos” fue predicado por el Hermano Pike en marzo de 1968, y es un sermón dinámico que nos apunta a aguel lugar de perfección que puede ser obtenido si un individuo está dispuesto a conformarse a la Palabra de Dios.

“¡Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados!” Este versículo de Escritura de Proverbios 16:3 es el punto principal de este mensaje, mientras que el Hermano Pike quita el velo a la Palabra escrita y nos descubre la necesidad de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo; derribando imaginaciones y toda altivez que se atreviera a levantarse contra el conocimiento de Dios.

Sin decir más, es nuestro mayor y sumo placer para llevar adelante y compartir con ustedes este mensaje divinamente inspirado del hombre de Dios, quien junto con su esposa Betty, han sido los ejemplos más grandes de caridad andante de nuestro día. Lean Vds. este libro del sermón con un corazón honesto y sincero, y descubran los resultados verdaderos de servir a Dios con todo pensamiento, el cual es la fe de Cristo Jesús.


El Fruto De Sus Pensamientos

Quiero que ustedes hojean conmigo al libro de los Proverbios, y quiero leer un poquito. Ahora, la Biblia dice que es necesario que con más diligencia atiendan a las cosas que han oído, no sea que las deslizan. Viendo que los ángeles recibieron justa retribución para toda transgresión, la Biblia dice: ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? Si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, pero la Biblia dice que El los arrojó al infierno y los aprisionó con cadenas de oscuridad reservados al gran día de juicio y fuego, entonces sabemos que El no nos va a perdonar tampoco. Así queremos con más diligencia atender a las cosas que oyemos, no sea que cuando queremos recordarlas Dios no puede hacernos recordar. La Biblia dice que el Espíritu Santo os recordará todo lo que Yo os he enseñado. Ahora, si Dios no te enseña nada, entonces el Espíritu Santo no puede recordarte, porque Su trabajo es recordarte. Entonces si quieres que Dios te bendiga es necesario que con más diligencia atiendas a las cosas que has oído, no sea que las deslizas.

Queremos leer del libro de los Proverbios, y quiero que te acuerdes de esta sola cosa, y esa es que la virtud está en el templo. Mucha gente se apiñó a Jesús por todos lados, pero no había ni uno que Le causó sentir la unción sino la mujercita que tocó el borde de Su manto. Cuando la mujercita se le acercó a El, ella no estaba mirando a Jesús, pero ella estaba mirando para el Padre celestial, el Espíritu de poder de que El hablaba, y ella levantó su fe en las palabras que El habló, las cuales Jesús decía eran Espíritu. Cuando su fe subío a Dios salió una virtud y una unción desde la parte interior Cristo que pasaron por los genes de Su sangre y por las células de Su cuerpo. Fue en aquel entonces que El declaró que El sintió la unción. Si tú sientes la unción de Dios, o si yo siento la unción de Dios, hay solamente un medio de hacerlo, y eso es por entrar en la mente de Cristo Jesús, la cual es la Biblia o la Palabra, y interesarnos en ella, y tener hambre y sed para ella, y desearla con todo de nuestro corazón, y entonces El nunca fallará de bajar a nosotros. Nunca lo he visto fallar. Por eso presten uds. atención a la Palabra, escuchenla, y atiendanla con más diligencia.

El Señor prepara nuestros corazones y el Señor ordena nuestros pasos, y la Biblia dice que El creó el bien y El creó el mal, y aun El creó al impío para el día del juicio. Tomaría mucho tiempo explicarle exactamente lo que Cristo decía, pero aquí en el libro de Proverbios, el gran hombre Salomón nos da una idea cuales son las bendiciones de Cristo y qué es la sabiduría de Dios, y El nos dice en el libro de Proverbios de encomendar al Señor tus obras y que tus pensamientos serán afirmados. También El dice que cuando tus caminos son agradables al Señor que aun a tus enemigos hace estar en paz contigo.

Quiero discutir contigo un poquito concerniente este versículo de Escritura: Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Ahora bien, ¿sabes que la razón la gente de hoy día tiene tantas problemas con sus pensamientos es porque no tiene obras cristianas? La razón que ha perdido su gozo es por causa de que ha dejado de hacer obras cristianas. Cuando fallamos de hacer las obras de Dios, entonces la Biblia nos dice que nuestros pensamientos se hacen desparramados, y no podemos controlar nuestros pensamientos. Cuando los pensamientos de la gente comienzan a ser desparramados, entonces su lengua se hace suelta porque sus pensamientos no son establecidos. Cuando ves una persona con pensamientos errantes, también él tiene una lengua floja. Es como oí un predicador decir en una ocasión: Siempre puedes saber la senda de una serpiente porque deja un rastro torcido, y siempre puedes saber cuando se encuentra con la serpiente porque su lengua siempre está moviendo. ¿Jamás has visto una culebra? Su lengua está traqueteando todo el tiempo; nunca para. Está moviendo todo el tiempo.

Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Ahora, si pudieramos aprender el secreto de pensamientos establecidos, entonces fueramos hombres y mujeres de fe. ¿Sabes eso? Si aprendieramos el secreto de pensamientos establecidos, entonces fueramos grande gente de fe, porque la Biblia dice pedir de Dios para cualquiera cosa que deseamos y pedir con fe sin vacilar, porque él que duda es como una nave en el mar que es arrastrada por las olas y por el viento y echada de una parte a otra. Salomón dice aquí que el secreto de todo es poder de controlar nuestros pensamientos. ¿Sabes tú que cuando David del tiempo antiguo estaba en la ladera velando las borregas que él estaría cantando y orando y haciendo melodía al Señor en su corazón, y mientras que él andaba allá él aprendía a establecer sus pensamientos, para que él elimine el temor y se haga varón conforme al corazón de Dios? Cuando tomamos tiempo para meditar, cuando tomamos tiempo para entrar en solitud con Dios, y tomamos tiempo para orar y ayunar y estudiar la Palabra de Dios, entonces nos hallamos haciéndonos más ricos en Dios, por cuanto hallamos que nuestros pensamientos se están haciendo establecidos, y descubrimos que ya no somos llevados por doquiera de todo viento de doctrina, pero hallamos paz y felicidad y gozo y paciencia y benignidad que Dios dijo iba a salir en nuestros corazones. Salomón dijo: Si encomiendas al Señor tus obras.

David estaba allá en la ladera velando las borregas, y él estaba meditando y hablando a Dios, y David estaba estableciendo sus pensamientos. La nación de Israel estaba en otro lugar, vagando y deseando casas y tierras y carros y cosas del mundo, y cuando vino el gran tiempo de la prueba ellos no pudieron ganar la batalla porgue ellos tenían una mente errante.

Sabes que la mente de hombre es una mente errante, pero la mente de Cristo es una mente establecida. ¿Sabes que el Antiguo Testamento dice: Yo traigo sobre este pueblo el fruto de sus pensamientos? Comerán del fruto de sus pensamientos. ¿Sabes que la gente hoy está comiendo los frutos de sus pensamientos? ¿Sabes que la gente que vivieron en los años pasados comieron los frutos de sus pensamientos? ¿Sabes que si hay una generación por venir, que va a comer los frutos de sus pensamientos? Si esa es la verdad, entonces vemos por lo que es necesario tener pensamientos establecidos. Si Dios nos va a alimentar con los frutos de nuestros pensamientos, o si mi vida va a consistir de lo que pienso, entonces necesito enderezar mi pensamiento.

Todo lo que sucede en mi vida se va conformar a lo que yo pienso, y por esto no quiero decir lo que pienso aquí en mi cabeza; pero la Biblia dice que como es el pensamiento del hombre en su corazón, tal es él. El es exactamente lo que él es según su pensamiento aquí en su corazón. Ahora, yo trate de decirte que soy algún gran hombre con mi cabeza, y con mi cabeza trate de convencerte que soy muchas cosas, pero en la profundidad de mi corazón lo que creo de veras que soy, eso es lo que soy. Alguien pueda decir: Bueno, eso quiere decir que si creo que soy un millonario, entonces soy millonario. Bueno, si tú puedes creer en tu corazón en la misma manera que un millonario cree, entonces serás millonario. ¿Sabes eso? Tú dices: Bueno, si pienso que soy millonario, eso me hace ser un millonario. ¡No! ¡No lo hace! Tú dices: Pues, yo pienso que soy un médico, entonces soy médico. ¡No! ¡No lo dice! Dice que como un hombre piensa en su corazón, tal es él. Si piensas en términos médicos, eso hace que seas un médico. Si tú piensas los mismos pensamientos de un médico, eso te hace un médico. Si tú piensas los mismos pensamientos que el millonario piensa, eso te hará un millonario. Si no lo creas, pruébalo. Está alrededor del hombre rico todo el tiempo y aprende todas sus martingalas, y después de poco tiempo actuará en ti, y tú estarás ganando dinero también.

Si tú piensas los pensamientos de un predicador, entonces eso te hace un predicador. Si piensas los pensamientos de un pobre, eso te hace ser un pobre. Si tú piensas los pensamientos de una persona derrotada, pensamientos llenos de males y temores y frustraciones, eso te hace que seas un individuo derrotado que es lleno de temores y frustraciones, y nunca vas a triunfar en Dios. ¿Por qué es eso? Porque El dijo: Les daré de comer los frutos de sus pensamientos. Ellos alimentarán de los frutos de sus pensamientos. ¿Sabes que si piensas tocante el estar enfermo todo el tiempo, que vas a estar enfermo todo el tiempo? ¿Sabes eso? Si tú piensas acerca de enfermedad, vas a estar enfermo.

La primera cosa que el diablo hace es darte puyas. El no puede vencerte, si tú eres hijo de Dios, hasta que él te puya y debilita tu resistencia afuera. El viene y te oprime, y él te puya y él sigue puyándote, hasta después de un rato él halla un lugar débil. Hay un dicho: Todos tienen una debilidad según los seres humanos. Pero no hay tal cosa en la Biblia como esa. No tenemos que tener ninguna clase de debilidad. La Biblia dice: Hasta que todos lleguemos a la plenitud de la estatura del varón perfecto Cristo Jesús. Y Cristo jamás tuvo debilidad. ¡Amén! No tienes que tener debilidad. ¿Por qué? Porque estamos en la plenitud de Su estatura. Nosotros tenemos la mente de Cristo. Esa es nuestra meta en la vida, y somos ordenados a ser dioses en este mundo, y no tenemos que tener debilidad. Cuando el diablo te dice que todos tenemos debilidades, lo que él está tratando de hacer es poner algo en tu corazón para que él produzca una debilidad. Pero te digo que no hay que tener debilidad.

El dijo: Encomienda al Señor tus obras. Si queremos pensar bien, tenemos que hacer las cosas buenas. Si yo voy y vendo whisky a cada cual que pase, hay una gran posibilidad que voy a pensar que voy a morir e ir al infierno. Tú dices: Hay mucha gente que no piensa así. Pues, si ellos jamás oyeron el evangelio, y si tienen buen sentido común, entonces piensan como eso. Si voy y tiro un hombre, si yo tengo entendimiento de cualquiera clase, voy a pensar que me van a llevar a la silla eléctrica, porque eso el lo que me dijeron que me lo harían. Por eso, si yo pienso acerca de enfermedad, si el diablo puede acercarse y causarme a pensar de enfermedad, entonces eso quiere decir que me voy a enfermar. Si él jamás puede encauzar mis pensamientos a donde él puede ligarlos espiritualmente, entonces me voy a conformar a esos pensamientos.

Cuando subo a la tribuna sagrada y te llamo para orar por ti, la cosa que procuro hacer es hacer que la unción de Dios baje. Y sí bajará si usas tu fe. Gente pone la carreta en frente del caballo. Ellos vienen esperando para la unción para creer. Pablo dijo que creemos para ver la unción. No esperamos ver para creer, pero creemos para ver. Esa es la manera del evangelio. Si tú no crees primero, nunca verás nada. Hay que tener fe primero para conseguirla. Alguien dijo: No más estoy esperando para ver lo que va a pasar. Es una generación mala, pecaminosa, y adúltera que demanda señal. Venemos a oir el evangelio de Jesús Cristo. Tú debes hacerte recto con Dios. Tengo gente que se sienta en mi congregación cuando su rostro es tan fuerte como diamante: Sin reflejos espirituales, sin fe, sin nada. El Señor dijo: Hijo de hombre, profetisa, y no temas sus rostros y no temas su carne, porque se han puesto fuerte como diamante. El dijo: Yo he hecho tu rostro más fuerte.

Encomienda al Señor tus obras y tus pensamientos serán establecidos. Si mis pensamientos van a hacerse pensamientos de fe, voy tener que hacer alguna clase de obras. Alguien dijo: Todo lo que tienes que hacer es creer. He dicho antes que puedes creer la mentira y ser condenado. Puedes creer una mentira e ir al infierno. Pero hay más envuelto que eso. Tengo que establecer mis pensamientos por lo que hago. Si mi mundo va a consistir de lo que pienso; si todo lo que tengo mientras que ando en esta vida es según mi pensar, entonces tengo que enderezar mis pensamientos. Es imperativo que enderezo mis pensamientos. Mucha gente dice: Pues, Hermano Pike, no importa de nuestros pensamientos. La Biblia dice: Derriba argumentos (o imaginaciones) y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo. El problema con la iglesia mundial del día de hoy es que nunca ha aprendido a controlar sus pensamientos. Necesitan ahondarse y aprender como controlar sus pensamientos. Si en cualquier tiempo planean de tener fe, va a requerir más que decir: Señor, Señor. Va a requerir más que asistir la iglesia. Va a requerir más que leer la Palabra. ¡Más bien va a requerir alguna acción por Dios! ¡Gloria a Dios!

Dios dijo: Les daré el fruto de sus pensamientos. Pero El dijo también: Si me encomiendan sus obras, afirmaré sus pensamientos. Cuando Pedro pisó por la borda al agua y comenzó a andar sobre las aguas, la Palabra de Dios habló a sus pensamientos, y la Palabra dijo a los pensamientos de Pedro: Pedro, ven. Y la Biblia dijo que Pedro, teniendo sus pensamientos afijados en la Palabra de Dios, descendió de la barca, y mientras que sus pensamientos estaban afirmados en la Palabra él andaba sobre las aguas. Pero al momento preciso que sus pensamientos comenzaron a mirar a las olas, en ese momento que él quitó sus pensamientos de la Palabra, él comenzó a hundirse. Yo te prometo que si en cualquier tiempo tú aprendes el secreto de afirmar tus pensamientos que tendrás éxito en Dios. Esta es una Escritura que Dios me habló hace muchos años pasados. Yo tenía un tiempo duro y pareció que yo no podía hacer nada y Dios me dijo: Son tus pensamientos. El dijo: Si tú piensas bien, cosas sucederán bien.

Alguien dijo: Ahora bien, Hermano Pike, he tratado pensar bien. Pero no dije hacerlo con tu cabeza. Te dije un rato pasado que tú puedes pensar cualquiera cosa aquí en tu cabeza, pero hablo de tu corazón. Puedo convencer la cabeza de cualquiera cosa si yo ofrezco suficiente verdad y razonamiento, pero la cosa de que hablo es tu corazón. Como un hombre piensa en su corazón, así es él. El necesita rectificarse en su corazón. El necesita pensar bien en su corazón. El tiene que hacer algo para persuadir su corazón para que pueda tener pensamientos afirmados. Gente, tienes que tener algo adentro. Hay que establecer algo adentro. Hay que tener un movimiento de Dios adentro. No más el tratar de decirte a ti mismo algo no es suficiente. Hay que tener tus pensamientos rectos en tu corazón. Con el corazón se cree para justicia. Con el corazón el hombre aprende a creer. Es con el corazón que creemos para justicia.

Tenemos que hacer algo acerca de nuestro pensamiento subconsciente. Pero sabes que el miembro ordinario de la iglesia vive en temor. Ellos viven bajo de una expectación. Tú dices: ¿Cómo lo sabes, Hermano Pike? Porque yo voy entre ellos; miles de gente, y día tras día por discernimiento veo la condición de sus espíritus. Y sus espíritus son llenos de lujuria, llenos de envidia, llenos de odio, llenos de malicia, llenos de codicia. Y he visto sus espíritus, y sus espíritus son débiles y agotados, por causa de que tienen un pavor continuo. Ellos esperan lo peor. Ellos dicen: Dios, yo Te amo. Y Dios, quiero servirte. Pero en la profundidad de su mente subconsciente ellos esperan lo peor. ¿Verdad que sí? Ellos esperan que Satanás los va a robar de su juicio, que los va a robar de sus amados, que les va a quitar lo que Dios les ha dado de esa paz íntima con Dios. Es no más que su expectación. Tú dices: ¿Y qúe es eso? Es su creencia. Es su pensamiento. Es lo que son y lo que seguirán de ser. Tanto que tienen ese pavor y tanto que tienen ese miedo, y tanto que tienen esa expectación continua de lo peor, entonces sí les acaecerá por cuanto El dijo: Les daré de comer del fruto de sus pensamientos. ¡Aleluya! ¡Gloria al Señor!

Ahora tú dices: Pues Hermano Pike, ya sé todo eso. Bueno, no hablo a los que ya lo saben. Tú sabes que siempre hay alguien en la congregación que ya sabe todo esto, así es que cuando predico el evangelio, no lo predico a los que ya lo saben, pero predico a los que no lo saben. ¡Amén! Jesús me envió a predicar a los que no lo saben. Pedro dijo: Aunque vosotros sepáis estas cosas, tengo por justo despertar vuestro limpio entendimiento en tanto que estoy en este tabernáculo. Pero si tú ya sabes todo eso es asunto de ti. Si no quieres escuchar es cosa de ti. ¡Pero estoy aquí para predicar el evangelio a los que no lo saben, para decirles de Cristo Jesús, para decirles del amor de Dios, así que puedan tener pensamientos asegurados y que crean y tengan las cosas que Dios tiene quardadas por ellos!

Alquien dijo: ¿Pues, de qué sirven los pensamientos establecidos? ¿Jamás has sido temeroso? ¿Jamás has sido atormentado? ¿Jamás has sido deprimido y abatido en el valle así que no podías salir; a donde darías tu brazo derecho si no más pudieras disponer tus pensamientos para creer y ser satisfecho en Dios que todo iba hacerse bien para ti? Si nunca has pasado por esto entonces no puedes saber de lo que hablo, pero si en cualquier tiempo has experimentado las cosas de que hablo entonces sí entenderás de lo que hablo. Yo creo que vamos a tener que derribar imaginaciones. Esa es una cosa que Dios nos dijo a derribar. Si jamás vamos a lograr algo con Dios, entonces vamos a tener que deshacer de nuestra imaginación desenfrenada. Alguien me acercó hace poco y me dijo: Hermano Pike, ¿piensas que es malo para los niños que se sientan a ver la televisión? Yo dije: ¿Pues de qué hablas? Ellos dijeron: Pues no más las chicas historietas y nimios, tú sabes, las cosas que tienen en la televisión que no son perjudiciales, y esas clases de cosas. Yo dije: Bueno, según mi entender la Biblia dice para derribar imaginaciones, y eso es imaginación desenfrenada. Originó de la mente carnal de un pecador de allá en Hollywood o de algún otro lugar, y eso es imaginación desenfrenada. Yo dije: La Biblia dice que es enemistad contra Dios, y tú no lo quieres. Por tanto no es tan inocente como piensas que es. Es imaginación desenfrenada, y es la obra del diablo, y he dicho esto y todavía lo digo, que un hombre que permitiera a sus hijos ver tal cosa debe nacer de nuevo. Ahora, eso te va a lastimar, pero quiero decirlo otra vez. La verdad vale ser repetida. Si tú permites que tus hijos lo hagan, tú necesitas nacer de nuevo. ¡Eso es prueba que nunca has nacido de nuevo! Alguien dijo: Espérate un momento, predicador. Yo dije: Eso es una prueba que nunca has nacido de nuevo. ¡Amén! La naturaleza de Jesús Cristo nunca permitiría que sus hijos tales cosas hagan. El es el mismo ayer, hoy, y para siempre. Alguien dice: ¿De qué hablas? Estoy hablando del establecerse de los pensamientos.

El dijo: Les daré de comer de los frutos de sus pensamientos, porque como es el pensamiento del hombre en su corazón, tal es él. Jesús pensó en lo profundo de Su corazón que El era Hijo de Dios, y sí El era el Hijo de Dios. Alguien puede decir: Pues entonces si solamente yo pudiera pensar en mi parte de adentro que soy Dios, entonces seré Dios. Te voy a decir qué fuerte que es. La Biblia dice que Satanás puso su mente como mente de Dios, y ¿sabes lo que Dios dijo acerca de eso? El dijo: Por cuanto pusiste tu mente como mente de Dios, no hay secreto que te sea oculto. El dijo: Tú eres más sabio que Daniel por cuanto pusiste tu mente como mente de Dios. ¿Lo dijo El? El dijo: Pero aunque subieres hasta el cielo, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré al infierno. ¿Cuán poderoso es? Por cuanto Satanás puso su corazón o mente como mente de Dios, ¿qué puede él hacer? El está turbando un mundo entero. Por cuanto él puso su corazón o su mente como Dios, le causó a creer que él era Dios. El creyó que él era Dios, y así él se hizo el dios de este mundo. Es la verdad. La Biblia dice que él es el príncipe de este mundo. Jesús lo reconoció. Su fe le causó a creer que él lo era, y así él era. ¡Aleluya!

Podemos ver entonces qué poderoso en realidad que es. Satanás mismo puso su mente como mente de Dios, y así él puede hacer milagros y señales y prodigios. No es maravilla a mí que los predicadores medio resbalados de este siglo pueden hacer señales y prodigios y milagros. No es extraño a mí. Se dice que algunos podrán llamar fuego del cuelo. ¿Cómo? Porque ellos han puesto sus mentes como Dios. Si hablas con ellos te dirán que son hijos de Dios. Ellos pueden poner sus mentes para creer que son buenos. ¿Cómo lo hacen? La Biblia dice que Su Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos los hijos e hijas de Dios. En este día de gracia Dios está derramando de Su Espíritu sobre toda carne, si es sobre un borracho, o si es sobre una ramera, o qué sea, y por motivo de que ellos sienten ese Espíritu ellos por lo tanto se han convencidos por fe en la Palabra que todo está bien entre ellos y Dios y por eso su fe obra y ellos hacen milagros. ¿Verdad? Tú dices: Yo no lo creo, Hermano Pike. Bueno, entonces díme esto. ¿Sí Dios dijo o no lo dijo que Balaam amó el premio de la maldad? ¿Lo dijo eso? ¿No lo dijo el rey: Balaam, yo sé que él que tú bendigas será bendito, y él que tú maldigas será maldito? ¿Podía él hacerlo? ¿Podía Balaam hacer milagros? ¿Lo podía hacer? Pues, él casi hizo más que toda la iglesia mundanal todas juntas. La Biblia dice que él podía caer en un éxtasis con sus ojos abiertos y podía ver los cielos abiertos. ¿Lo hizo él? Pero la Biblia dice que él amó el premio de la maldad.

Gente, te voy a decir algo. La Biblia dice: Buena cosa es afirmar el corazón. No debemos ser llevados por doquiera de todo viento de doctrina. No debemos ser llevados de acá para allá con señales y prodigios. No debes poner tu fe en señales y prodigios y milagros, sino debes ponerla en la Palabra de Dios. ¡Aleluya! Señales, prodigios y milagros te engañarán, pero la Palabra de Dios no te engañará. ¡Aleluya!

El dijo en el versículo tres de capítulo diez y seis de los Proverbios: Encomienda al Señor tus obras, y tus pensamientos serán afirmados. Si tú tienes preocupaciones hoy, entonces tus pensamientos no son establecidos. Si tienes una profunda expectación fijada en tu mente subconsciente que algo le sale mal, entonces tus pensamientos no son fijados. Allí es donde está el problema. David dijo: Busqué a Jehová, y El me oyó, y me libró de todos mis temores, ¿No es eso lo que él dijo? Busqué al Señor y me libró de todos mis temores. Pedro dijo: Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida. Y Pablo dijo: Todas las cosas les ayuden a bien a los que aman a Dios, a los que conforme a Su propósito son llamados.

La razón que el gozo del Señor no está en nuestros corazones es por causa de que nuestros pensamientos no son establecidos. No hemos hecho ni unas obras. ¿Por qué? Dice aquí: Encomienda al Señor tus obras. Alguien dijo: Pues yo Le di mis caminos. Pero El dijo: Encomienda tus obras al Señor. Ellos dijeron: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? El dijo: Desecha todas truhanerías. ¿No lo dijo El? Eso es una parte de obras. No esté bromeando. No esté haciendo chistes. Tú sabes, cositas monas según se pone. El dijo desecharlos de ti.

Muchos de nosotros no haríamos nada que pensaramos es malo, pero nos meteremos entre una pandilla y echaremos unos pequeños chistes inmundos, u oiremos otra persona decir un pequeño chiste sucio y no más reiremos y reiremos y reiremos. ¿Por qué? Es por causa de que nuestros pensamientos no son establecidos, lo es. Tú dices: ¿Qué quieres decir, Hermano Pike, por decir establecidos? Establecidos o fundados en la Palabra. ¿En qué otro puedes establecerlos? Como he dicho antes, yo estaba predicando allá en California y yo decía a una hermana en el Señor: Hermana, obedece a tu esposo. Tú no puedes ir al cielo de ningún otro modo. Yo dije: La esposa no puede salvarse sino por su esposo, porque la Biblia dice que él es el salvador del cuerpo. El es la cabeza y tú eres los miembros. En el fondo lo que dije es que exactamente como somos trasladados en unión con Cristo, tienes que ser trasladados en unión con tu esposo. Y eso es el único modo que puedes ir al cielo. Pues eso no le gustó a ella, y ella rebeló en contra de eso, pero no tardó mucho cuando su hijo se cayó derecho en su rostro y se hizo loco. El era un chamaco grande de trece o catorce años. El se cayó y se volvió loco. El perdió su mente allí en la sala. Ella comenzó a llorar, y el muchacho se estaba comportando violento, y ellos no sabían qué hacer. Así ellos se le acercaron y le prendieron. Yo vi lo que Dios estaba haciendo. Dios estaba confirmando su Palabra. El quería que reciban Su Palabra, y así El la confirmó allí mismo. Yo fuí a él y puse mis manos sobre el muchacho y yo oraba, y el muchacho se sacudió y todavía hablaba como loco, y fué para una silla y se sentó, y ellos no podían entender lo que le pasó. El simplemente se volvió completamente loco, y yo dije: Téngamos fe; no dudemos, no más tengan fe, Dios ha hecho algo. Y así después de un poco todo pasó y el muchacho dijo: ¿Dónde estoy, Mamá, Papá? ¿Dónde estoy? ¿Qué me pasó? Y así Dios confirmó Su Palabra.

Yo les estaba diciendo que ellos tienen que vivir bien y tienen que tener pensamientos fundados en la Palabra de Dios, y dije que la esposa tiene que ser salva por medio del esposo. ¿Sabes qué clase de respuesta que recibí del hombre? El miró a mi esposa y dijo: Hermana Betty, ¿no sabes que él no más está usando eso para controlarte? Yo le miré y dije: Pues, cierto que sí, por eso lo uso. Dije: ¿Jámas intentaste guardar una mujer en sujeción sin la Palabra de Dios? Si nunca lo has intentado hacer, pruébalo alguna vez. Por eso lo hacemos, para controlarla. Yo quisiera verte controlarla sin esa. Trátalo en tu propia fuerza alguna vez a ver donde se acaba. Bueno, él no supo que decir cuando me miró y yo le contesté como eso. Pero no fue mucho tiempo hasta que este hombre estableció sus pensamientos. ¡El fué todo el camino de California hasta el Rio Grande en este lado de México para lavar sus pecados en el nombre del Señor Jesús Cristo y para establecer sus pensamientos en la Palabra! Y hoy él viene con una regularidad para vernos. ¿Por qué? Porque él estableció sus pensamientos. El está contento. El halló algo. El tiene su esposa en sujeción, una cosa que él nunca antes podía hacer. Pero él aprendió a establecer sus pensamientos en la Palabra de Dios.

Otra vez digo que mientras que Pedro andaba sobre el agua, y tanto que los pensamientos fueron establecidos en la Palabra que le dijo: Pedro, ven; entonces él estaba bien. Pero hermano, cuando él quitó su mente de eso entonces él tuvo problemas. Cuando David descendió de la ladera y afrontó al gigante, él tenía pensamientos establecidos. ¿Crees que él sí lo tenía? Pues Israel estaba tan temeroso y Saulo estaba tan temeroso que sus pensamientos estaban saltando arriba y abajo como frijoles saltadores mexicanos. Saulo tenía tanto miedo que él no podía hacer nada. El miró al gigante y dijo: Bueno, no más somos vencidos, y es todo lo que es. David fué allá y habló con Israel y ellos le dijeron: Absolutamente no podemos hacerlo. Y David no entendió por qué no lo podían hacer.

¿Sabes que un hombre que tiene fe no puede entender por qué no puedes deshacerse de cáncer? Pues, tomas por ejemplo un hombre de Dios. Dirígete a Elías, si Elías estaba aquí hoy, o dirígete a Pedro, Jacobo y Juan y díles: Pues yo simplemente no entiendo como podemos deshacernos de este cáncer. ¿Sabes lo que ellos te dirían? Ellos dirían: Pues, tus pensamientos deben ser establecidos. ¿No has oído acerca de la Palabra de Dios? Fe está en la Palabra de Dios. Pensamientos establecidos son pensamientos que están en la Palabra de Dios. Salomón dijo: Afirma tus pensamientos. Bueno, ¿qué hizo por él? Le hizo rico. Le hizo el hombre más sabio que jamás andaba la tierra, porque él tenía pensamientos establecidos. ¿Qué son pensamientos establecidos? Pensamientos establecidos son pensamientos que no son errantes.

Tú sabes que la Biblia habla de espíritus errantes. Ellos andan por lugares secos, buscando reposo, y no lo hallan. ¿Sabes tú que la iglesia mundanal en el día de hoy en el todo está andando por lugares secos, buscando reposo, y no puede hallarlo? ¿Sabes que la Biblia dice que hay agua, fuentes de agua, corrientes de aguas que son presentes, y que Dios te dará de beber si tú establecerás tus pensamientos? ¿Crees que El lo hará? Hay agua. Hay fuentes de agua. Hay corrientes de aguas. ¡Aleluya! ¡Y nosotros podemos tenerlas! Y así EL dijo: Les daré de comer de los frutos de sus pensamientos. Dejaré que coman los frutos de sus pensamientos.

Quiero que te preguntes esto. Quiero que digas: ¿Señor, qué es lo que estoy pensando en mi subconsciencia ahora? ¿Qué es lo que estoy esperando subconscientemente ahora mismo? ¿Dónde están mis pensamientos hoy? ¿Sabes tú que la Biblia dice que el hombre cuyo espíritu no tiene rienda es como ciudad derribada y sin muro? La Biblia dice que Satanás toma cautivos los hijos de este mundo a voluntad de él. ¿Dónde están tus pensamientos hoy? ¿Están vagando? ¿Por qué? Puedo mirar a unos de los muchachitos y ver que tienen sus pensamientos en goma hinchable. Bueno, tú dices: ¡Es buena cosa que estás hablando de los niños! Pues hay adultos en condición peor con las cosas en que tienen sus mentes. ¿En qué están tus pensamientos hoy? ¿Están fijados en la Palabra de Dios? ¿Están ocupados en las cosas de Dios? Si no son, mi amigo, hay algo malo. Tú dices: Bueno, tengo la mente en mi trabajo. Pues eso es la razón que estas fallando a Dios. Otro dice: Tengo la mente en mi casa. ¿Sabes tú que hay gente que estarán construyendo una casa, y ellos vienen a la iglesia, y todo el teimpo que están en servicio y el predicador está predicando, ellos están calculando cómo van a erigir la armazón? Es la verdad. Hay otros que tendrán riña con la esposa y todo el tiempo que el servicio está en curso ellos están sentados en el trasero con amargura en sus corazones, intentando de decidir si él es justo o si ella es justa, o si él lo debía haber hecho o no lo debía haber hecho. El culto entero se pasa. Y otra gente tiene problemas semejantes. Hay gente que se sienta y comienza a pensar qué tan inteligente que son y qué tan inteligente que el predicador no es, y de cuanto ellos mismos saben y de cuanto el predicador no sabe, y ellos se razonan fuera de la bendición del culto y salen sin nada. Ellos no eran tan listos como pensaban. Todo lo que hicieron fue razonarse más allá de su inteligencia.

Sí, por eso la Biblia dice que lo necio y lo vil del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios. Muchas veces he notado que cuando damos la llamada para venir al altar que alguien se queda sentado en su banco sin moverse porque ellos son tan listos y sabios y llenos de entendimiento que ellos han razonados cómo evitarlo, porque, como piensan, no hay nada en hacerlo comoquiera. La Biblia dice que la sabiduría de este mundo es necedad para con Dios, y así El mira para abajo y dice: Ahí está un necio. Pero tú ves una persona tonta, como los del mundo piensan que lo es, y él dice: Bueno, yo no sé acerca de todo esto, pero gloria a Dios yo lo quiero. Quiero que alguien haga algo por mí. Y Dios dice: Ahí está alguien con sabiduría. Así tú ves que Dios no ve las cosas de la manera que nosotros la vemos, ¿no lo hace?

Gente, El dijo que debemos establecer nuestros pensamientos. Nuestros pensamientos necesitan ser establecidos. ¡Aleluya! Cuando lleguemos al lugar en que podamos tener pensamientos establecidos, entonces Dios hará algo por nosotros. Quiero recordarles una vez más que van a comer los frutos de sus pensamientos. Como es el pensamiento del hombre en su corazón, tal es él. Tú vas a comer de los frutos de tus pensamientos. No importa que son, tú vas a comer los frutos de ellos. Si tú andas esperando en tu subconsciencia que algo te va a suceder, luego prepárate para ello, porque sí te va a pasar.

¿Sabes tú de la cosa que le pasó a Job? La Biblia dice que todo el tiempo él esperaba algo malo que Dios iba a hacerle. El entero tiempo de la vida de Job él esperaba que algo iba a salir mal. Esa es la verdad. El tenía un miedo. Aun él lo confesó. El dijo: Nada más yo tenía un temor que algo malo iba a pasar por aquí un día, porque Dios estaba velándome y por causa de la carne pecaminosa, y por causa de los ambientes yo tenía miedo que algún día El iba a echar Su ira sobre mí. ¿Lo hizo El? Sí, El volteó Su ira sobre él. El dijo: El temor que me espantaba me ha venido. ¿Lo dijo él? ¿Por qué? Era su expectación subconsciente. Job era hombre justo, pero el ser un hombre justo no te impide de comer de los frutos de tus pensamientos. Gente, él era hombre justo, pero en su subconsciencia Job tenía un temor. Tú dices: Hermano Pike, ¿por qué tenía Job un temor en el primer lugar? ¿Quieres que yo te diga por qué? Porque él tenía hijos impíos y miserables, y cada día de su vida él fue a ofrecer un sacrificio y expiación por esos hijos. El simplemente tuvo un presentimiento que algún día Dios no iba a tolerar más ese revoltijo. Algún día El iba a derramar Su ira sobre esos hijos. Y cuando toques a los hijos de un hombre, es mejor que quites todo lo que él tiene. Ya has tocado a la niña de su ojo. Por eso es la razón que Dios dejó que Satanás venga contra Job como lo hizo. El dijo: Yo tengo que hacer algo acerca de esos hijos. Tanto como ellos eran jóvenes Dios podía cuidarlos mediante las oraciones de Job, pero cuando ellos fueron de edad suficiente entonces ellos tuvieron que dar cuenta por sus propios pecados. Dios tuvo que tratar con ellos. Dios sabía que si El tocó a los hijos, si El hizo algo a los hijos, El sabía que no había otra cosa que El podía tocar que fuera peor. Así El razonó que si El iba a tocar a la niña de su ojo entonces sería mejor para quitar todo lo que Job tenía y de veras ponerlo por la prueba y luego acosar al diablo fuera de Job una vez para siempre. ¿Crees que eso es la verdad? ¡Sí, es la verdad! El sabía que si El tocó a esos hijos, que ellos eran las niñas del ojo de Job. Si El hizo eso iba a destrozar el corazón de Job.

No importa qué tan perfecto que eres, si tus hijos son miserables, Dios los va a castigar. El va a castigar a los míos, y El va castigar a los tuyos. Fui a orar una vez por una mujer, y ella estaba acostada en la cama. Ella estaba enferma y desanimada, languideciéndose y muriéndose. Estaba en mal condición. Fui a hablar con ella y Dios habló a mi corazon. Y cuando fui a orar por la mujer yo dije: Hermana, ¿quieres que yo te diga lo que está mal contigo? Ella estaba allí en la cama muriéndose. Yo dije: Tú estás enojada con Dios porque El no ha salvado a tus hijos miserables y a tus parientes miserables, y estás culpando a Dios y acongojándose hasta morir. Tú dices: ¿Dijiste a una mujer algo así? Sí, le dije. Yo le dije: De todas las cosas absurdas que una persona haga. Tú te acostarás allí en la cama muriéndote por causa de tu anhelo que Dios salve alguien que no es digno de salvación. Están pisoteando la sangre de Cristo Jesús bajo de sus pies, haciendo todo lo contrario a la Palabra de Dios, siguiendo en pecado, y todavía demandas que Dios los salve o que vas a apenarte hasta morir. ¿Sabes qué? Oramos por la mujer y ella se levantó de la cama y ella estaba bien. ¿Sabes por qué? Ella estableció sus pensamientos. Ella tenía necesidad que alguien establezca sus pensamientos. Ella razonó conmigo y ella admitió que ella no realizaba lo que hacía. ¿Sabes que hay gente que languidecen y están desanimadas y andan echando la culpa a Dios y acusando a Dios y están matándose al pie de la letra ambos espiritualmente y físicamente por cuanto Dios no salvará a una persona que claramenta está pisoteando la sangre de Cristo Jesús y no quiere nada de Dios?

Ahora gente, les voy a decir algo. Amo a mis hijos. Dios sabe que amo a mis hijos, pero hay una cosa que he dicho a Dios, y todavía lo mantengo. Quizás yo tenga que ver a uno de ellos en un cajón. Yo tenga que hacerlo. ¡Ojalá que no! ¡Pero si tengo que hacerlo, Job también tuvo que hacerlo! El era hombre perfecto, pero él tuvo que hacerlo. Una cosa Le dije a Dios: Señor, salva a mis hijos a toda costa, pero Señor, no Te pido por su alma sobre el alma de cualquier otra persona. Yo sé que tienes que tratar con los hombres que están afuera como pecadores, y si mis hijos no quieren oir la Palabra de Dios cuando se la he predicado a ellos entonces tienes que tratar con ellos en la misma manera.

Fuí a otra mujer. Ella estaba sentada en la silla. Entré en la casa y ella estaba llorando y toda quebrantada. Ya habían llamado al médico y el médico no podía hacer nada por ella. ¡Ella estaba en un lío! Su familia no sabía qué hacer. Y el hombre que había estado observando su vida por muchos años se aturdió completamente. El era su yerno. El me dijo: Hermano Pike, esta es la cosa que no entiendo. Esta es la cosa que me impide de intentar a vivir una vida cristiana. Esta señora ha vivido la vida cristiana por muchos años. ¡Ahora, mírala! Puedes imaginar cómo él se sintía. Y él dijo: ¿Ahora, me darás una explicación? Bueno, ¿cómo podía yo contestarle? No sabía yo cómo contestarle sino que Dios me hubiera hablado. Pues, yo no podía resolverlo. Los médicos ya habían venido, y la familia ya había hecho todo lo posible, pero la mujer todavía se sentaba llorando y mirando fijamente en el espacio.

Pasé por dentro y la miré y yo no sabía qué decir ni qué hacer. Ellos ya habían hecho todo lo que sabían para hacer. Cuando empecé a andar hacia ella Dios me habló a mi corazón, y luego yo anduve hacia ella y yo la miré y dije: Hermana, ¿quieres que yo te diga lo que te pasa? Ella contestó: ¡Oh, sí Hermano Pike! Yo dije: Has perdido tu fe. Y yo dije: Voy a orar por ti, y quiero que tú te levantes de ahí. Pues yo oré la oración de fe, y Dios es testigo que yo creo que en la noche siguiente esa mujer vino a la iglesia y se sentó a tocar el piano para nosotros, y luego fué a Atlanta, Georgia para visitar con su hermana. No más ella había perdido su fe. ¿Qué le pasó? Ella necesitaba tener sus pensamientos establecidos. Ella había dejado que el diablo arranque sus pensamientos para aturdirlos y causarlos a extraviarse. De ahí vienen los temores y de ahí vienen inquietudes.

Dios dijo: Te daré los frutos de tus pensamientos. Comerás el fruto de tus pensamientos. Tú dices: Pues, si creo que soy millonario eso me hará millonario. Si creo que soy un médico, eso me hará un médico. Si yo creo que soy un Oral Roberts, eso me va a hacer un Oral Roberts. Si creo que soy un William Branham, eso me hará un William Branham. ¡No! ¡No lo hará! No más te hará un necio. Eso es lo que te hará. La Biblia dice que puedes creer la mentira y ser condenado. Te hará un tonto es lo que te hará. Pero también la Biblia dice: Cual es el pensamiento del hombre en su corazón, tal es él. Si tú puedes llegar al lugar por donde piensas los mismos pensamientos que un médico piensa, la misma terminología médica, entonces gente, tú serás un médico. Si tú puedes pensar los mismos pensamientos idénticos que Oral Roberts piensa, entonces tú serás Oral Roberts. Si tú puedes pensar los mismos pensamientos que Elías pensaba entonces puedes ser el Elías de nuestro día. Si puedes pensar los mismos pensamientos que Jesús Cristo pensaba, entonces puedes ser uno con Dios. ¿Lo crees? El lugar de una mujer es para aprender a pensar los mismos pensamientos que su esposo piensa hasta que ella es trasladada en unidad con él. Esa es la verdad. Somos ordenados a aprender de pensar los mismos pensamientos que Dios piensa hasta que somos trasladados en El. Si podemos establecer nuestros pensamientos en Su Palabra como la Biblia dice tendremos la mente de Cristo.

¿Cuántos de ustedes quisieran pensar los pensamientos de Dios, la mente de Cristo? Estos son los pensamientos de la mente de Cristo. Si puedo pensar los pensamientos de la mente de Cristo luego puedo hacer las mismas cosas que Cristo hizo. ¿Lo crees? Si Cristo echó fuera demonios por pensar estos pensamientos entonces yo puedo echar fuera demonios por pensar estos pensamientos. Si Cristo daba vista a los ciegos y si daba fuerza a los cojos, y abría los oídos de los sordos por pensar estos pensamientos, entonces yo puedo hacerlo si pienso estos pensamientos. ¡Amén! Lo que piensas es lo que eres.

Todo gran hombre de Dios debe aprender de un gran escolar Bíblico. Oral Roberts dijo que él leyó para sí por el Nuevo Testamento más de cien veces. No hay modo de saber cuantas horas de estudio que él tenía. Conocí a un hombre que tenía cien mil horas de estudiar la Biblia en la última vez que le encontré muchos años pasados. Ya mencioné que cuando el Hermano Galye Jackson viene al pueblo es como un regreso a Pentecostés porque tanta gente recibe el Espíritu Santo. Le oí relatarlo muchos años pasados: Uso mi Biblia. He gastado muchas Biblias por acostarme con el rostro en el piso. ¿Por qué? Gente, él aprendió a pensar estos pensamientos. El aprendió a pensar estos pensamientos.

Satanás aprendió a pensar los pensamientos de Dios. ¿Sabías eso? Tú dices: No lo creo, Hermano Pike. Satanás alcanzó su poder por pensar los pensamientos de Dios. ¿Quieres que yo te lo prueba? El llevó a Jesús a un monte alto. También él Le puso sobre un pináculo en la ciudad, y allí él usó la mente de Cristo contra El. ¿Lo hizo él? El Le dijo: Échate de aquí abajo porque escrito está. ¿No es eso lo que él dijo? El Le dijo: A Sus ángeles mandará acerca de Ti y Te sostendrán en todos Tus caminos para que no tropieces con Tu pie en piedra. El la quitó de su sentido original. El la quitó de la unicón de vida y se hicieron las palabras de muerte. La letra mata sin el Espíritu. ¿Pero sabes qué? Jesús no lo negó. ¿Lo hizo El? ¡No! El miró atrás y le dijo: Satanás, escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. ¡Oh, aleluya! Por eso el Señor le dijo a Satanás: Por cuanto has puesto tu mente como mente de Dios tú eres más sabio que Daniel. El podía hacer grandes cosas.

Esto será chocante a algunos de ustedes, pero quiero que lo oigan. Cuando vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Dios Satanás vino también. ¿Verdad que sí? Hoy día, debajo sus carpas grandes, en sus catedrales grandes alrededor del mundo, y en sus compañas, avivamientos y cruzadas grandes, Satanás se presenta. ¿Sabes lo que Satanás está haciendo con sus ministros? Pablo dijo: Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento. Ellos están renovando sus mentes con la Palabra, y por transformación ellos están transformando sus mentes a la Mente de la Palabra pero sin el vestido de justicia, el cual es el vestido de boda de los santos. Se transfiguran en ministros de la Palabra de luz. ¿Verdad? Ellos pueden ministrar luz a ustedes. Y están haciendo milagros y señales y prodigios. ¿Lo pueden hacer? ¡Sí, lo hacen! ¿Cómo es? El dijo: Has puesto tu mente come Dios, Satanás. Eres más sabio que Daniel. ¿Lo dijo? Y ellos están haciendo cosas en este día en que estás viviendo. ¡Es verdad! Pero, ¿qué dijo? El dijo: La generación mala, pecaminosa y adúltera busca señal. Pero El dijo que los hijos de Dios buscan la Palabra. El dijo que los señales seguirán a los que creen, y que no deben seguir los señales.

Ahora bien, quiero concluir por decir esto. Estos hombres son el cuerpo de la bestia, y son el cuerpo de Satanás, haciendo estos grandes milagros y señales. No hacen milagros reales. No hacen señales reales. Pero son señales y prodigios mentirosos. Sobre el mundo entero ellos se transforman en ministros de luz. Ellos vinieron para presentarse también. Ellos pusieron sus mentes como la mente de Cristo en este día de gracia cuando nada se requiere sino la gracia. Tú dices: Hermano Pike, ya nos predicabas que debemos encomendar al Señor nuestras obras. Sí, debe encomendar al Señor tus obras, gente, y El establecerá tus pensamientos en el cielo, pero estas gentes de que hablo no están haciendo las obras de Dios. Ellos no están encomendando ni unas obras de justicia a Dios. Tú dices: Pues Hermano Pike, ¿cómo entonces pueden tener estos grandes avivamientos? ¿Cuántos de ustedes saben que este gran avivamiento es la cena del Señor? ¿Cuántos de ustedes saben eso? Esta es la cena espiritual. Toda de la iglesia del mundo que fueron invitados no vinieron. ¿No lo hicieron? Por eso El rechazó las denominaciones y envió por los caminos y por los vallados y recogió los que no eran de las denominaciones. ¿No lo hizo? El juntó al borracho, a la ramera, y a los enfermos, y trajo a los cojos y El los está sanando. Ellos están entrando a la cena, por cuanto es el tiempo de la tarde de la vida. ¿Es verdad? Cierto, ellos estaban a la cena. Por eso estamos predicando el nombre de Jesús para la boda. Tú dices: ¿Puede la gente entrar en esta cena de veras? ¿Puede realmente subir al cielo por otra parte? Hermano Pike, ¿hay realmente un otro modo que uno puede entrar al cielo? La Biblia dice que lo hicieron. La Biblia dice que puedes subir por otra parte. Hay que haber otro camino.

Jesús dijo: Yo soy el camino. Y el camino es la Palabra. Y por traslación de tus pensamientos puedes entrar en Su Espíritu y entrar en la traslación de luz. Pero El dijo que hay otro camino. El dijo: El que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. ¿Lo dijo El? ¿Realmente entraron? La Biblia dice que entraron a la cena y el rey los vió y dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí? ¿Cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Por eso dije: Encomienda al Señor tus obras. Mira que entraron. Pero ellos tomaban, fumaban, rebelaban, miraban la cosas inmundas de los cines, de televisión, de las revistas y todas otras cosas. El le dijo: ¿Cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? ¿Qué es el vestido de boda? El dijo que es la justicia de los santos. ¿No lo dijo? Son sus obras. El dijo: Pagaré a cada uno conforme a sus obras. El dijo que su vestidura es sus obras de justicia. Ellos entraron. ¿Qué les dijo? El dijo: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. ¿Lo dijo El?

Oh amigos, hay gente que se hace atados con cosas que nunca antes en su vida había sido atados. Son atados con cáncer, atados con tuberculosis, atados con parálisis, atados con poderes espirituales, atados con temores, atados con locura, atados con odio, atados con amargura, y atados con prejuicio y el deseo de cosas mundanas. Ellos se están haciendo atados de pies y manos y son echados fuera de esta mente y este mundo de luz, fuera de la mente de Dios, y dentro de las tinieblas de afuera de la mente carnal de lujuria y codicia. ¡Es verdad! Ellos andan por lugares secos, buscando reposo, y no lo hallan.

Todo es por causa de esta edad religiosa y por causa de que la sangre está en el propiciatorio (la silla de misericordia). En esta dispensación de gracia, la misericordia permite para la mala conducta de vida, para que la gente oiga la Palabra del Señor, vaya a la iglesia, profese el cristianismo y lleve a cabo sus ritos religiosos de ritualistas de cualquier actividad religiosa que escogan. Pero Dios está derramando Su Espíritu sobre las siervas en los postreros días y también sobre los hijos y las hijas, y la cizaña está recibiendo el agua y la lluvia igualmente como el trigo, comiendo de la cena del Cordero de Dios en esta dispensación de gracia.

Hay que recordar una cosa, gente: el pensamiento de necedad es pecado. Por eso estoy opuesto a tus historietas de televisión y a todo de tu fanatismo y ficción que esta vida ofrece. La Biblia dice que el pensamiento necio es pecado, y estoy opuesto a cualquiera cosa que no pone su completa confianza en Dios. Jesús dijo: No se preocupen o tomen pensamiento para lo que han de comer, o beber, o vestir. El dijo: Buscad primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Derribando argumentos (o imaginaciones) y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, acordándose que la Palabra discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Reconozcamos al Señor en todos nuestros caminos, no apoyándonos en nuestro propio entendimiento, pero fiándonos del Señor de todo de nuestro corazón, y El ordenará nuestras veredas. El nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad por Cristo.

Así sigamos la justicia y encomendemos al Señor nuestras obras para que alumbre nuestra luz delante de los hombres tanto que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos donde todas las cosas les ayuden a bien a los que aman a Dios y donde todos sus caminos son veredas de paz. Aquel cuyo pensamiento persevera en Cristo Jesús tendrá completa paz.

Por el Rev. George Leon Pike Sr.