Limitando Al Ilimitado


Leyendo este folleto, pensarás que este es un tíulo extraño. Pero ¿sabes tú, de que aunque Dios en un Dios no limitado, tú como individuo puedes limitar a Dios en tu vida? Dios es a cada individuo como nosotros Lo hagamos. Podemos engrandecer a Dios en nuestras vidas por fe en su habilidad ilimitada, hasta que nada será imposible a nosotros. En la otra mano tú puedes empequeñecer a Dios en tu vida, hasta ser atado por todo poder maligno que Satanás tiene; como temor, pobreza, enfermedad o cualquier otro de los múltiples artificios malignos, que él usa en la gente.

Una de las mayores cosas que nosotros necesitamos saber de Satanás es, de que él es un enemigo derrotado a los Cristianos, si ellos usan su fe. La Biblia dice de que resistas al diablo y él huirá de ti. Jesús derrotó a Satanás en el Calvario e hizo una abierta exposición de él. Las Escrituras nos dicen, de que Cristo lo ha destruido a él (Satanás), quien tenía el poder de la muerte.

No hay diablo o diablos a los Cristianos. Por tu incredulidad (cual es fe en reversa) le das poder a Satanás. Lo que nosotros vamos a hacer es suponer que estamos muertos al pecado y la enfermedad, por el cuerpo de Jesús en el árbol, y vivos a la justicia, salud y prosperidad en Cristo, por la resurrección de Jesús. Debemos recordar de que el hombre interior ya está perfeccionado por gracia, pero el hombre exterior no ha reconocido (comprendido) su redención todavía, en lo concerniente a la glorificatión, que es el ser interior, manifestándose en lo exterior. El hombre interior está en los cielos, escondido con Cristo en Dios, a quien los cielos recibieron hasta la restauración de todas las cosas. Esto quiere decir de que el hombre exterior está muerto por el cuerpo muerto de Cristo, pero hecho vivo otra vez en la resurrección por el cuerpo vivo de Cristo. Hay una guerra continua entre el hombre interior, que está redimido, y el hombre exterior quien no ha reclamado su redención.

Nada de lo que toma lugar en nuestras vidas concerniente a males o errores, nos puede contaminar, porque nuestra voluntad a pecar y hacer el mal nos ha sido quitada. Así es que somos libres de pecado. Las Escrituras nos dicen de que él que es nacido de Dios no puede pecar. Acuérdate que no había enfermedad, hasta que el pecado entró a la vida del hombre en el Jardín. Desde entonces, el hombre ha estado enfermo, pero si ahora no podemos pecar, entonces la enfermedad es derrotada, y el único modo de que Satanás nos puede causar enfermedad, es por medio de nuestra incredulidad en la sangre limpiadora de Cristo. Si no creemos en la promesa de la Palabra de Dios, entonces la expiación no se nos aplica a nosotros. El dijo, de que muchos entre ustedes están enfermos y algunos se han caído a dormir, porque ellos han fallado en discernir el cuerpo de Cristo. Lo limitaron a El por su incredulidad, así que El no pudo hacer lo que El quizo hacer por ellos.

¿Lo ves? Dios los quería sanar y bendecir, pero por causa de sus prácticas malignas, condenación vino dentro de sus corazones y ellos fueron cortados de las bendiciones del Reino de Dios. ¡Oh! Sólo mira el modo en que Eva fue dejada fuera de las buenas cosas de Dios. El dijo en Su Palabra, “Tus iniquidades te han separado entre tú y tu Dios”, y te han detenido atrás de las buenas cosas de Dios. El dijo a Moises, ¡Oh! de que mi gente guardara mis ordenanzas, para que pudiera estar bien con ellos y sus niños todos los días de sus vidas”. El le dijo a Job, “Guarda mis ordenanzas para que tú puedas pasar tus dias en bendición, salud y prosperidad”. Moises dijo que escogieran la bendición o la maldición. Otro escritor dijo, de que si nosotros queremos tener vida larga y ver días buenos, refrenemos nuestros labios de hablar mal y decir engaño. Otro escritor declaró, “Haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”.

David exhortó, “Bendice, alma mía, al Señor y no olvides todos Sus beneficios; El es quien perdona todas tus iniquidades y quien sana todas tus enfermedades”. Otra vez él dice, “Yo busqué al Señor y El me oyó y de todas mis temores me libró”. La Biblia nos dice, de que Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida, salud, contentamiento, prosperidad y bendiciónes. Pablo dijo, “Todas son tuyas y tú eres de Cristo, y Cristo es de Dios”. ¡Aleluya! ¡Gracias a Dios por tal Salvador! Vamos a creer juntamente y darle gracias a Dios por el cual El ya nos ha dado en nuestro espíritu, y gozarlo, haciéndolo manifesto en nuestro cuerpo por la fe.

Por el Rev. George Leon Pike Sr.

Fundador de Jesus Christ’s Eternal Kingdom of Abundant Life.

Este mensaje es publicado para ser distribuido gratuítamente. Para más copias escríbanos a la dirección que está abajo y díganos cuantos folletos puede usar sabiamente.

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Santidad Ante El Señor